Hace unos meses, Roger Federer nos dejó un discurso sobre lecciones...

Y también aplican al entrenamiento de FUERZA.
Vamos a ver qué puedes aprender de él para mejorar tus sesiones en el gimnasio (la última es la más importante):
No es posible adquirir una gran técnica y táctica de juego sin incontables horas de práctica.
Lo que parece habilidad innata, es en realidad trabajo incansable.
Y la FUERZA puede ayudarte con ello.
- Mejorar tu rendimiento si entrenas los movimientos y sistemas energéticos utilizados en tu deporte.
- Prevenir lesiones si entrenas los movimientos ausentes en tu deporte.
Para ello necesitas saber de qué se compone el gesto deportivo.
La fuerza es una cualidad general, no específica.
En el gimnasio se trabajan grandes movimientos generales, y aprenderás a aplicar esa fuerza practicando tu deporte.
Bajo ningún concepto debes replicar el gesto deportivo en el gym:
Perdió el 50% de los puntos jugados en su carrera deportiva.
Pero ganó el 80% de los partidos.
Debes elegir cuándo apretar y cuándo dejarlo todo en el gym o en el campo.
Y en temporada, guarda tus energías para tu deporte, enfocándote en fuerza o potencia, con menor volumen y fatiga.

Confundir fuerza con hipertrofia.
Me explico:
Si sientes fatiga y realizar el entrenamiento que tenías programado supone retroceder dos peldaños, entonces ajusta tu entrenamiento ese día.
Limítate a aquello que te proporcione los mayores beneficios a costa de la menor energía.
Y lo mismo sucede con la fuerza: la actividad física va más allá del gym.
El objetivo no es mejorar tu sentadilla. Es mejorar en tu deporte.
Y si quieres profundizar, tienes mucho más sobre fuerza para rendimiento y prevención de lesiones en el blog.
Link en mi bio.

