Una pastilla no arregla nada, solo apaga la luz que te avisa. Y...

Y hay algo que casi nadie entiende. La grasa no se va en el sudor del gimnasio, se va en gran parte por los pulmones mientras duermes. Pésate al acostarte y pésate al levantarte, ahí tienes la prueba. Por eso mucha gente pierde peso y de pronto se estanca sin explicación, se sube la dosis de ejercicio y no pasa nada. No es el gimnasio lo que falla, es la noche.
Es como el coche de Fórmula 1. Por muy rápido que vayas, tienes que parar del todo en boxes. Si no paras, no te cambian las ruedas, no te revisan nada, y crees que vas ganando hasta que te sales en una curva.
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