Desde los primeros días de vida, nuestro organismo produce y...

Las cetonas forman parte de nuestra fisiología desde el comienzo de la vida. Su importancia va mucho más allá de adelgazar.
La ciencia es clara. Citemos 3 ejemplos:
1. Bougnerès (1986) PMID: 1586171
Estudió 12 bebés, incluidos seis recién nacidos y cuatro lactantes de 1-6 meses. Tras periodos sin alimentación inferiores a 8-10 horas, el flujo de cetonas por kilogramo alcanzaba valores observados en adultos después de varios días de ayuno. Los autores estimaron que podrían aportar hasta un 25% de las necesidades energéticas basales neonatales, bajo sus supuestos.
2. Hawdon. (1992) PMID: 3944260
“Patterns of metabolic adaptation for preterm and term infants in the first neonatal week”
Analizó perfiles metabólicos de 156 recién nacidos a término y 62 prematuros durante la primera semana. La lactancia materna parecía favorecer la capacidad cetogénica en los nacidos a término.
3. He et al (2019) PMID: 30674917
“Metabolic phenotype of breast-fed infants”
En el seguimiento durante los primeros meses, los amamantados presentaron un perfil con más productos de oxidación de grasas y mayores niveles de determinados cuerpos cetónicos frente a los grupos de fórmula. Las diferencias se atenuaron con la alimentación complementaria.
No le tengan miedo a la cetosis, es un estado deseable tanto en adultos como en niños. Es una condición amistosa para la mente y el cuerpo, solo no se obsesionen. Igual que el ayuno, el sueño y el sol son buenos sin que tengamos que estar las 24h ayunando, durmiendo o al sol, con la cetosis ocurre igual. Hazla tu amiga cercana, aprende a manejarla a tu favor, y te aseguro que todo serán ventajas.