Así como hay alimentos que nutren el cuerpo y otros que favorecen...

Lo vemos con frecuencia en personas mayores que, tras perder a su compañero de vida, empiezan a apagarse rápidamente, incluso sin padecer una enfermedad grave. No siempre es el cuerpo el que falla primero; muchas veces es la ilusión por seguir adelante la que desaparece.
Cuidar la salud no consiste únicamente en comer bien o hacer ejercicio. También implica cuidar la forma en que pensamos, gestionar nuestras emociones, rodearnos de personas que nos sumen y encontrar un propósito que nos motive cada día. Porque una mente sana también puede convertirse en una de las herramientas más poderosas para vivir más y mejor.