🍃Beefleaf Modern!Au🍃 Donde Shi Qing Xuan es un empresario...

Donde Shi Qing Xuan es un empresario reconocido al que invitan a un cabaret para la despedida de soltero de su mejor amigo y ahí conoce a una bailarina en un vestido negro a la que no le puede quitar los ojos de encima.
-NSFW🔞🚫
-Crossdressing/Lingerie👗👠
-Lenguaje vulgar
🚫Si no te gusta, no lo leas🚫
Música en el au:
-Baby One More Time - Britney Spears
youtu.be/4NJH75q0Syk
-Tension - Fergie
youtu.be/3imIM1g_aQU
-Short Dick Man - Gillette
youtu.be/fcrexKS8kxA
-youtu.be/GOFnBEhIFnw (Baby One More Time)
-youtu.be/AZUBR6r-0As (Tension)
-youtu.be/BrUNHtz6DQQ (Short Dick Man)
"Qing Xuan, por enésima vez, no es un bar de strippers" suspiró Xie Lian, apretándose el tabique con los dedos.
Shi Qing Xuan volvió a mirar el cartel con "Baby Doll Hell" en rojo brillante y frunció el ceño.
"Sí, estoy seguro, es un cabaret"
"¿Sólo chicas bailando?"
"Sí"
"¿En Baby Doll?"
"Sí"
Shi Qing Xuan se cruzó de brazos.
"Es un prostíbulo" afirmó.
Y entraron al local.
El establecimiento no era pequeño, sofás de terciopelo rojo y negro rodeaban un gran escenario con iluminación de los mismos colores.
Todas llevaban Baby Dolls de colores distintos, medias de red y tacones altos.
Shi Qing Xuan sintió su rostro calentarse al instante y bajó la mirada, intentando no ver nada que no debía.
"¿Tienes quince años?" se burló Xie Lian al verlo. "Trata de no estar mirando el suelo durante las presentaciones, al menos"
Xie Lian abrió la boca para responder, pero las luces se apagaron de golpe.
"Bueno creo que lo verás tu mismo" dijo.
Baby One More Time de Britney Spears le retumbó en los oídos
Shi Qing Xuan no pudo apartar la mirada, fascinado.
Y comenzaron a bailar.
Pero su vista se fijó en una chica en específico.
Las chicas bajaron del escenario, sus tacones resonando sobre los escalones y se mezclaron entre el público, acercándose a varios comensales para bailar.
Vitores y gritos resonaban.
Labial negro, vestido negro, sonrisa coqueta.
La chica bailó, frente a él, sus manos pasándose sobre sus piernas, subiendo las orillas del vestido de lenceria, sus ojos nunca dejando los suyos.
Shi Qing Xuan sintió que se ahogaba.
Los dedos le soltaron la corbata de un tirón y la chica se fue, resonando sus botas en el suelo.
Parecía que le hubieran arrancado el alma en un segundo.
"Ming Yi" dijeron simplemente.
Y puede que Shi Qing Xuan haya comenzado a ir todos los días al local al salir del trabajo.
Ming Yi siempre estaba de negro, siempre con botas altas y el cabello suelto.
Shi Qing Xuan en algún punto comenzó a preguntarse si era a propósito o era porque siempre se sentaba en el mismo lugar.
La respuesta a su pregunta llegó luego de dos semanas de ver a Ming Yi todas las noches.
"¿Quieres un baile privado?" dijo, su voz apenas audible por la música.
Ming Yi soltó el primer botón de su camisa.
"No te saldrá barato" siguió, subiendo la mano hasta su cuello, tocando levemente con las uñas.
Sus manos temblaban.
Escuchó una risita en su oído y Ming Yi se separó de nuevo, la sonrisa plantada en sus labios.
Hizo una seña con la cabeza para que la siguiera, perdiéndose entre los pasillos del local.
Tension de Fergie retumbó en las paredes y Ming Yi comenzó a bailar.
Su rostro no podía arder más.
"Que inocente es", pensó Ming Yi, pasando las manos por su cuello. "Ni siquiera ha intentado tocarme"
Shi Qing Xuan lo miraba embelesado, como si fuese lo único que existía en el mundo y Ming Yi quiso reír.
Estuvo en blanco por un momento.
"¿Cómo te..., llamas?" Shi Qing Xuan soltó, aún con la mano en su cabello.
Shi Qing Xuan negó con la cabeza.
"No, no ese..., tu nombre real" aclaró. "Ming Yi no es tu nombre real, ¿no?"
Ming Yi enarcó una ceja.
"¿Por qué te importa?" preguntó, levantándose del sofá.
"Yo sólo..., pensaba que eras..., eras muy bonita y pensé qué..., que tu nombre sería igual de bonito" soltó. "Por eso quería..., saber. Quería saber cómo eras fuera de..., de aquí"
Ming Yi quiso reír.
"Pruébame"
Ming Yi sonrió y se inclinó de nuevo, rozando los labios contra la mejilla del otro.
"Ven mañana y te responderé" soltó.
Y salió.
Shi Qing Xuan fue al día siguiente.
En cuanto entraron, Ming Yi lo tomó del cuello y rozó sus labios con los suyos, sonriendo al sentir el temblor en el cuerpo del otro.
"Te haré una sola pregunta" dijo. "¿Quieres besarme?"
Shi Qing Xuan asintió, sus ojos fijos en el labial negro que cubría esa sonrisa.
Sintió que se ahogaba.
Sintió sobre los dedos la manera en que a Shi Qing Xuan contenía la respiración.
"Qing..., Qing Xuan" jadeó.
"Muy bonito" rió. "¿Aún quieres saber quién soy fuera de aquí?"
Asintió de nuevo.
Ming Yi rió y bajó las caderas, sentándose sobre él.
Shi Qing Xuan se congeló.
Ming Yi no era una mujer.
Lo que estaba apoyado contra sí no era algo que tendría una mujer.
El sentir como Shi Qing Xuan se tensó llevó una sonrisa a los labios de Ming Yi y se levantó del sofá.
"¿Aún quieres besarme, Qing Xuan?" preguntó.
Esperaba que el chico se escandalizara, le gritara o se hundiese en vergüenza de alguna manera.
No esperaba ver esa mirada tan..., fascinada.
Ming Yi se tensó por un segundo, apretando la tela que caía en su mano y la sonrisa se congeló en sus labios.
Bueno, eso era nuevo.
Lo observó un momento, sus pupilas dilatadas y sus labios apretados y sintió un deseo extraño crecer en su pecho.
Al diablo, pensó.
Lo levantó de un tirón, sus labios estampándose contra los del otro.
Lo besó con fuerza, recorriendo la boca de Shi Qing Xuan con la lengua mientras sentía la manera en que temblaba.
Eso sólo despertó en Ming Yi las ganas de ensuciarlo un poco.
"Ven" Ming Yi sonrió, tomando su brazo para sacarlo del pequeño cubículo.
Lo llevó hasta su camerino.
A Shi Qing Xuan no le dio tiempo de apreciarlo por mucho tiempo antes de que lo besaran de nuevo.
"Así que ahora si me está tocando, que lindo" pensó Ming Yi, sonriendo.
Cuando se separó de nuevo sonrió al sentir la respiración entrecortada de Shi Qing Xuan, una línea de saliva caía por sus labios enrojecidos.
Shi Qing Xuan jadeó, su rostro destellando en rojo al instante, balbuceos sin sentido saliendo de su boca mientras intentaba explicar lo obvio.
"Déjame ayudarte con eso" susurró en su oído.
"En caso de que lo olvides" dijo, volviendo a tomarlo en su boca.
La lengua de Ming Yi lo recorrió varias veces antes de que un fuerte espasmo le atravesase el cuerpo, liberándose con un gemido.
Se deleitó un segundo mirándolo, sus ojos estaban rojos y lagrimeaban, su boca entreabierta y su cabello despeinado.
Y era muy bonito.
Pasó sus dedos por su mejilla, sintiendo como se inclinaba ante el toque y sonrió.
"Muy bonito" dijo. "Como si nunca te hubieran tocado antes"
Shi Qing Xuan lo miró un momento, sus pupilas aún dilatadas.
Oh.
Quiso reír.
"Bueno, ahora tienes una buena historia que contar" dijo, tragándose el minúsculo sentimiento de culpa que le creció en el pecho.
¿Le había quitado la pobre inocencia a un chico en el camerino de un cabaret?
Alejó su mano casi por reflejo y arregló su vestido de nuevo.
"Deberías irte ahora, debo volver a trabajar"
Ming Yi forzó una sonrisa.
"Puedes quedarte un rato aquí. Cuando te recuperes vete" dijo, arreglando los cabellos que se habían salido de su sitio.
Ojos negros se cruzaron con los suyos cuando Ming Yi se volvió, una de sus cejas alzada.
Se volvió para irse de nuevo pero Shi Qing Xuan lo tomó del brazo.
"Muéstrame, entonces" dijo.
"Las..., cosas que no sé, muéstrame" repitió.
Ming Yi pensó que era muy raro y no pudo decir nada por un momento.
No pudo evitar la sonrisa que se le formó en el rostro.
"No te arrepientas si vienes mañana" susurró.
Y salió de camerino.
*
Tampoco al siguiente a ese.
Y Ming Yi tenía que admitir que no estaba sorprendido, aunque si un poco decepcionado.
El chico era lindo e inocente, al menos hubiera podido divertirse un poco.
El aire frío le caló hasta los huesos al salir al estacionamiento pero se quedó tieso en su sitio.
Ming Yi se acercó para confirmar que no estaba viendo cosas.
Y qué hacía todavía allí a las cuatro de la mañana.
"Qing Xuan" llamó. "Oye, despierta"
"¡Estoy despierto, estoy despierto!" exclamó, medio adormilado y se frotó los ojos.
Se quedó mirando a Ming Yi largo rato.
"¿Qué haces aquí a esta hora?" preguntó y Shi Qing Xuan pareció salir de su trance en ese momento, parpadeando varias veces.
Sus mejillas se sonrojaron.
"¿Me estabas esperando?" preguntó, ganándose un asentimiento. Rió. "¿Qué? ¿Ahora tienes miedo de entrar?"
Ming Yi se quedó en blanco un momento.
Tardó unos segundos en encontrar las palabras.
"¿Hace cuánto estás aquí?"
"Desde las once" dijo.
Tenía cinco horas esperando en el estacionamiento.
El chico se veía que tenía dinero, era apuesto y parecía una persona decente. ¿No podía conseguir algo mejor?
"Sobre lo que dije ese día..." siguió, al ver que Ming Yi no respondía.
"Ah, sí" asintió "Tu..."
"Sube al auto antes que me arrepienta" dijo, dando la vuelta para subir al asiento del copiloto, cerrando la puerta.
No pudo evitar sonreír al ver a Ming Yi tarareando algunas.
Ming Yi lo miró un segundo, preguntándose por qué estaría tan feliz.
"Mayor que tú, definitivamente" dijo.
"Oh"
La pequeña risa le hizo cosquilleo en los oídos.
"Entonces, Ming-xiong" dijo, mirándolo de reojo.
Que chico tan extraño.
Cuando llegaron al Penthouse, Ming Yi no estaba sorprendido. Podía decir que se lo esperaba de cierta manera.
"Bienvenido a mi humilde morada" dijo, sonriendo.
Ming Yi realmente necesitaba que dejara de sonreír de esa manera.
No terminó de hablar.
Ming Yi lo besó, una de su manos en su nuca y la otra en su cintura, aprisionándolo hasta que no pudo respirar.
Le costó recuperar la respiración cuando Ming Yi lo soltó, sintiendo la cara arder.
Shi Qing Xuan tardó en recuperarse por un momento.
"Hay..., hay una habitación a la derecha" murmuró, sintiendo la sonrisa de Ming Yi junto a su oreja.
Ming Yi lo acostó en la cama, sus labios pegados a los suyos.
"¿De donde sacas tanto dinero?" preguntó sobre sus labios, bajando su cuello, sus manos desabotonando su camisa rápidamente.
Shi Qing Xuan tardó en encontrar su voz, temblando.
Ming Yi ya había llegado a desabrochar sus pantalones, dejando besos alrededor de su pecho.
"Mn. ¿Qué haces en tu trabajo?" siguió preguntando, sus manos tocando sus ahora desnudos muslos.
"Ming-xiong"
"Sigue hablando" lo cortó.
"Es una empresa de..., de tecnología" soltó, sintiendo los dedos de Ming Yi tocar el espacio entre sus piernas, rozando su entrada, gimió. "Ming-xiong, no..."
"Sigue hablando" repitió Ming Yi, dejando un beso en su cuello. "Relájate"
"Yo, yo, ah..., apruebo..., apruebo los proyectos y ah, Ming-xiong, se siente..., extraño" apretó los labios.
Asintió.
"Ges..., gestiono el..., personal y hago las..., las reuniones para los..., los proyectos"
En algún punto de su discurso el raro dejó de ser raro y, antes de darse cuenta habían tres dedos en su interior, su cuerpo temblando de arriba a abajo.
Su ropa había desaparecido también hacía rato, su cuerpo desnudo rozando el de Shi Qing Xuan.
Los dedos no tardaron en desaparecer, reemplazados por Ming Yi, el cual entró lentamente, sus labios pegados a los de Shi Qing Xuan.
Ming Yi lo besó varias veces mientras comenzaba a moverse, los gemidos siendo suprimidos en su boca.
Arañó sus muslos varias veces, levantando sus piernas para poder aumentar la velocidad, viendo a Shi Qing Xuan temblar con fuerza, las lágrimas corriendo por sus mejillas.
No lo entendió tampoco cuando Shi Qing Xuan lo gritó al liberarse, su cuerpo temblando en un espasmo, arrastrando a Ming Yi con él.
No tardó en quedarse dormido.
Pasó varias veces más.
Shi Qing Xuan iría al cabaret y esperaría en el estacionamiento, ambos irían a su departamento después, la música siempre encendida en el auto.
Ming Yi siempre se había ido al día siguiente.
No era algo a lo que estuviese acostumbrado. Nada de esa situación lo era.
"Ming Yi" dijo una de las chicas, sonriendo triunfante. "Hay una pequeña sorpresa en tu camerino, deberías ir a verla"
Y, sinceramente, ni en un millón de años se hubiera esperado lo que había.
Shi Qing Xuan estaba ahí, parado frente al espejo con el rostro brillando en rojo.
Se acercó a paso lento, notando el leve delineado en los ojos de Shi Qing Xuan.
Le habían puesto brillo labial también.


