🇨🇳🇺🇸 En China, se ha hecho viral, en estos días, la «Línea de...

Desde la óptica china, lo que se observa en Estados Unidos no es una simple desigualdad económica, sino un mecanismo de depuración social sistémica, un proceso automatizado y normalizado que filtra cíclicamente a una parte de la población hacia la marginalidad irreversible.
Actúa como detonante que inicia el conteo regresivo. Perder el empleo —y con él, el seguro médico privado— convierte este riesgo latente en una certeza.
No hay un juicio humano; es un algoritmo el que ejecuta la exclusión. La persona es técnicamente desconectada del circuito económico formal.
Para reinsertarse, se requiere una dirección fija para recibir correspondencia, gestionar ayudas o encontrar empleo. Pero sin dirección, no hay acceso a esos recursos. Sin recursos, no hay dirección.
La exclusión no es un evento dramático, sino un proceso administrativo.

















