🚨Voy a explicar esto: qué vía se usará, cuáles son las posibles...

El art. 86 CE autoriza al Gobierno a dictar Decretos-Ley en caso de extraordinaria y urgente necesidad. Debe someterlos al Congreso, que en 30 días debe pronunciarse sobre la convalidación o derogación.
Por su parte, el art. 78.2 CE dispone que, disueltas las Cámaras o expirado su mandato, la Diputación Permanente asume las facultades de los artículos 86 y 116 CE (también lo refiere el art 57 del Reglamento del Congreso)
¿Por qué digo que es un fraude de ley?🧵⤵️

Más allá que los Decretos-Ley sobre vivienda no tenían extraordinaria y urgente necesidad, el Congreso -representantes de la soberanía popular- ya se pronunció rechazándolos.
Reaprobar el texto días después, reservando la convalidación a un órgano que sustituya a las Cortes porque ahí si da la aritmética de votos es, evidentemente, un fraude de ley.
¿Por qué es importante la Diputación Permanente?
La Diputación Permanente no reproduce, en proporción, el Pleno del Congreso. La DP, en esta legislatura, tiene 69 diputados (68 más la presidenta de la Cámara). El bloque que votó a favor del primer Decreto (PSOE, Sumar, ERC, Bildu, PNV, Mixto y presidencia) suman 35 votos mientras que él bloque que votó en contra (PP, Vox y Junts) suman 34. La aprobación de un Decreto-Ley exige mayoría simple de votos, no mayoría absoluta.
Es decir, aprobar por la vía de la Diputación Permanente lo que el Congreso ya rechazó. Es decir, un fraude de ley.
Ahora saldrán los juristas de partido y los ingenieros del procedimiento -y detrás los medios que les hacen de caja de resonancia- a vender que la vía es legal. No entrarán a valorar el fraude que subyace.
1- Si hay nuevo Gobierno con mayoría suficiente (PP + Vox, o PP que no necesite a Junts), la derogación sería, en esencia, su primer acto de legislatura.
Habría dos principales vías legales: Ley con trámite de urgencia o Decreto-Ley. La primera vía es muy lenta (y aumenta los efectos temporales del Decreto-Ley) y la segunda sería usar el mismo art. 86 cuyo uso y abuso tanto se ha criticado. Sea como fuere... será criticado.
Y el relato es que habrán derogado la suspensión de los desahucios a vulnerables y se habrán alineado con los fondos buitres. Es decir, se cargará sobre el nuevo gobierno la completa inacción en materia de vivienda de los últimos 8 años.
2- Si, por el contrario, no hay mayorias claras, el Decreto-Ley será la moneda de la investidura. Lo que lleva a pactos con motivaciones políticas según el interés de cada partido (es decir, lo mismo de ahora, el ofrecer lo que sea necesario para sostenerse en el Gobierno sólo que enfocado a una investidura). Y lógicamente entraría como moneda de negociación los Presupuestos. Esto sería caótico.
3- Si gana el mismo bloque actual, puede convertir el Decreto-Ley en Ley por vía del art. 86.3 CE (abrir a enmiendas y empezar a negociar lentamente una Ley, si visos de éxito y, por tanto, nuevamente no se haría nada en materia de vivienda).
También podría, simplemente, dejar el Decreto-Ley y esperar un posible recurso de inconstitucionalidad y que se pronuncie el Tribunal Constitucional sobre la validez o no del Decreto-Ley. Mientras se pronuncia el TC (sin fecha, que ya sabemos cómo funciona el TC), el Decreto-Ley seguiría produciendo efectos.
Eso sin entrar en las numerosísimas consecuencias legales, económicas y judiciales. El escenario, sea cuál sea, no es bueno.
Hay más opciones en la práctica pero no voy a desvelar las diferentes posibilidades ni a decirles a los distintos partidos políticos lo que podrían hacer. En todo caso, será interesante ver cómo se combina la arquitectura jurídica con las connotaciones socio-políticas.
El derecho de las formas funciona si las formas se respetan en su origen. El derecho presupone buen uso, sí, pero también presupone y exige buena fe institucional (es decir, una honestidad mínima como condición de funcionamiento)
Quién hoy aplaude este fraude de ley, porque lo hacen "los suyos" o porque el contenido le favorece, está aplaudiendo, en realidad, un precedente. El que venga, sea quién sea, no tiene que inventar ningún método sino, simplemente, usar el ya usado. O mejor, abusar del ya abusado. Perdemos todos.
Como expliqué, una vez que se cruza la línea, el retorno es casi imposible. En los últimos años no es que hayamos cruzado la línea; es que estamos saltando a la comba con ella.
Veremos.