🚨¿CHATGPT TE ESTÁ ESPIANDO? No pero... sabe más sobre ti de lo que...

No pero... sabe más sobre ti de lo que probablemente imaginas.
Estos 7 prompts son una forma bastante interesante de comprobarlo:
Empieza por lo evidente.
Pega esto: “Dime toda la información que actualmente tienes disponible sobre mí a partir de nuestras conversaciones, memoria y contexto. Organízala por categorías: trabajo, proyectos, preferencias, hábitos, objetivos y cualquier otro dato relevante. Distingue claramente entre cosas que te he dicho explícitamente y cosas que estás infiriendo.”
La última frase es importante.
Porque una cosa es lo que ChatGPT sabe y otra lo que deduce.
Ahora viene lo interesante: “Basándote únicamente en nuestras conversaciones y dejando claro qué es inferencia y qué es información explícita, ¿qué cosas crees saber sobre mí que nunca te he dicho directamente? Explica qué pistas concretas te llevan a cada conclusión y asigna un porcentaje de confianza.”
Edad aproximada.
Profesión.
Intereses.
Nivel de conocimientos en determinados temas.
Prioridades.
Puede equivocarse.
Precisamente por eso resulta interesante ver qué imagen has proyectado sin darte cuenta.
Este es bastante más personal: “Basándote en nuestras conversaciones, identifica patrones de comportamiento o pensamiento que quizá yo no perciba. Señala posibles fortalezas, contradicciones y puntos ciegos. Para cada conclusión, explica qué patrón de mis mensajes te llevó hasta ella. No diagnostiques ni inventes información que no puedas justificar.”
A veces lo interesante no es lo que ChatGPT recuerda.
Es lo que encuentra cuando conecta conversaciones que tú habías olvidado.
Ahora intenta llevar el perfil al límite: “Utilizando únicamente patrones observables en nuestras conversaciones, plantea 5 situaciones hipotéticas relacionadas con trabajo, dinero, estrés, conflictos o riesgo y predice qué opción probablemente elegiría. Para cada una indica tu nivel de confianza y qué evidencias apoyan la predicción.”
Aquí puedes descubrir algo curioso, si después de hablar contigo durante meses puede anticipar razonablemente lo que elegirías…
¿cuánto de tu comportamiento es realmente predecible?
Este lo añadiría sí o sí: “Analiza cómo ha evolucionado mi forma de pensar a lo largo de nuestras conversaciones. ¿Qué intereses, prioridades, preocupaciones o formas de tomar decisiones parecen haber cambiado? Separa cambios claros de simples hipótesis y dame ejemplos concretos.”
Este prompt convierte el historial en una especie de máquina del tiempo personal.
No pregunta quién eres.
Pregunta en quién te estás convirtiendo.
Este puede dar respuestas buenísimas: “Si tuvieras que escribir un manual de instrucciones sobre mí para alguien que fuera a trabajar conmigo durante un año, ¿qué pondrías? Incluye cómo comunicarme ideas, qué suele convencerme, qué me frustra, cómo tomo decisiones, qué valoro y qué errores sería fácil cometer conmigo. Marca claramente cualquier punto que sea solo una inferencia.”
Básicamente: “Explícame cómo tratar conmigo.”
Y puede que la respuesta te sorprenda.
Termina con esto: “De todo lo que crees saber sobre mí, identifica las 10 conclusiones de las que estás más seguro y las 10 de las que estás menos seguro. Para cada una dime de dónde procede: algo que dije explícitamente, memoria disponible, patrón repetido o simple inferencia.”
Este probablemente sea el más importante.
Porque obliga a separar RECUERDO de INFERENCIA.
Y evita confundir una predicción convincente con un dato real.
La memoria, el uso del historial/contexto y el uso de conversaciones para mejorar modelos son controles distintos y pueden variar según la configuración y versión de ChatGPT.
Así que merece la pena entrar en Configuración → Personalización y Controles de datos y revisar qué tienes activado.
Porque la pregunta interesante ya no es: “¿Qué le he contado a ChatGPT?” es: “¿Qué imagen de mí puede construir después de todas nuestras conversaciones?”
Y esas dos cosas no son exactamente lo mismo.