"La felicidad está determinada por factores como tu salud, tus...

Hace un año murió Daniel Kahneman, una de las mentes más influyentes del último siglo.
Psicólogo, Nobel de Economía y un pensador comprometido con entender cómo decidimos.
Pero la decisión final de Kahneman fue una sorpresa para muchos.
Tras cumplir 90 años, con lucidez mental y sin enfermedad terminal, viajó a Suiza y eligió morir de forma asistida.
Esto es lo que sabemos:
- Pasó sus últimos días en París, caminando, comiendo soufflés, rodeado de familia y amigos.
- Poco después voló a Suiza. En un correo titulado “Carta de despedida”, explicó que había decidido terminar su vida el 27 de marzo de 2024.
- No lo hizo por dolor físico ni por una enfermedad terminal. Fue una decisión anticipada, personal y muy pensada.
Yo había leído rumores, pero un artículo que me envió Javier Ruiz (@JRuizRuiz) hace unos días aclara el proceso.
🧩 ¿Una decisión racional o emocional?
Kahneman dedicó su carrera a demostrar que nuestras decisiones están llenas de sesgos, intuiciones erróneas y atajos mentales (lo que él llamaba Sistema 1).
Frente a eso, promovía el pensamiento racional: lento, deliberado y analítico (Sistema 2). Pero incluso él reconocía que entender los errores no te hace inmune a ellos.
En su decisión final, aplicó algunos de sus principios:
- Evitó el sesgo del “coste hundido”: no se quedó simplemente por haber llegado tan lejos.
- Fue consciente de que, si esperaba a que “fuera evidente que su vida ya no valía la pena”, sería ya demasiado tarde.
- Tomó distancia emocional, evaluando su vida con la frialdad de la ”visión externa”: la idea de basarse en datos objetivos y casos similares al suyo (por ejemplo, gente mayor que entra en declive sin darse cuenta).
Pero también dejó preguntas abiertas:
- ¿Fue víctima del “anclaje”? ¿Influyó cumplir 90 años como una cifra simbólica para tomar una decisión irreversible?
- ¿Realmente aplicó su principio de escuchar otras perspectivas? Varias personas cercanas trataron de disuadirlo, pero él ya no estaba abierto a cambiar de opinión.
- ¿Pesó más una intuición que un análisis objetivo? Algunos amigos creen que sí: que más allá de toda teoría, tomó su decisión por una sensación interna de que su curva de disfrute estaba bajando.
❤️ Una despedida en sus términos
En su carta final escribió: “He creído desde joven que las miserias de los últimos años de vida son superfluas. Estoy actuando según esa creencia.”
Y dejó claro que no buscaba convertir su decisión en un ejemplo para otros. Fue una elección personal, coherente con su vida y sus pérdidas. Vio de cerca el deterioro cognitivo de su madre y de su mujer, y no quería pasar por lo mismo.
“La gente no es racional ni irracional. Simplemente, es humana” - Daniel Kahneman
Daniel Kahneman describió la regla del pico-final: lo que más influye sobre una experiencia no es cuánto dura, sino su punto más alto y su final.
Y él, que dedicó su vida a entender cómo pensamos, también pensó cómo quería terminarla.
