Si te despiertas con 13 kilos de sobrepeso y quieres perder todo...

1. NO hacer horas de cardio
El músculo es tu mejor aliado. Quema calorías 24/7 (incluso durmiendo) y cambia tu composición corporal. Prioridad: buena técnica + progresión de carga.
La sed se confunde muchas veces con hambre. El agua ayuda a eliminar toxinas, acelera el metabolismo y reduce retención de líquidos.
Alarga el tiempo sin comer para que tu cuerpo queme grasa almacenada. Rompe el ayuno con proteína, no con carbohidratos.
El azúcar dispara la insulina, bloquea la quema de grasa y provoca retención de líquido (sobre todo en la barriga). Este es uno de los cambios más efectivos.
Protege tu músculo mientras estás en déficit calórico.
-Te mantiene lleno por más tiempo.
-La digestión de proteína gasta energía (efecto térmico alto).
Fuentes: carne, pescado, huevos, whey, etc.
Durante el sueño profundo se oxida (quema) mucha grasa. Dormir poco sube el cortisol (hormona que engorda) y aumenta el hambre.
Es el gran secreto poco mencionado. Quema grasa pura, no genera mucha hambre y es sostenible a largo plazo.
No te fíes solo de la báscula. Toma fotos semanales, mide tu cintura y observa cómo te queda la ropa.