En 1481 la infanta Isabel tuvo que trasladarse a Évora para...

Isabel estuvo allí dos años, hasta que los #ReyesCatólicos enviaron a Hernando de Talavera para negociar los últimos detalles de su matrimonio. En marzo de 1490 las Cortes portuguesas aprobaron el matrimonio de Isabel con Alfonso de Portugal y enviaron una delegación diplomática a Sevilla, donde estaba la corte de los #ReyesCatólicos para recoger a la novia.

En uno de los guiones conservados en la Capilla Real de Granada se bordó la divisa de la Banda atravesando oblicuamente la bandera y, arriba y abajo de la banda, la divisa de las flechas.
Los #ReyesCatólicos ejercieron el privilegio real de otorgar banderas a aquellos nobles que les habían prestado un servicio especial, como los Alcaides de los Donceles o los marqueses de Moya, en una ceremonia en la que el rey debía recortar sus puntas, llamadas farpas.
Los tratadistas de la época precisan que las banderas nobiliarias debían ser cuadradas y menos alargadas que la del monarca y, cuando éste desfilaba ante las tropas, los caballeros debían inclinar sus pendones, como hicieran ante #IsabellaCatólica en el campamento de Baza. Los portugueses fueron testigos de esta curiosa costumbre en Évora, donde, al entrar la infanta Isabel, los caballeros castellanos en reverencia levantaban dichas banderas, rogando a Dios con altas voces por su vida.
Imágenes de Eugenio Fernández Ruiz.

