Los españoles capturaron 52 de los 55 buques británicos sin derramar una gota de sangre y se hicieron con 2.943 prisioneros, 80.000 mosquetes, 3.000 barriles de pólvora, 300 cañones, oro y pertrechos valorados en 1.600.000 libras, varios cientos de millones de euros actuales.