@DaniMayakovski: Un 27 de enero de 1943, el Ejé...
@DaniMayakovski
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Jan 28, 2026
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Un 27 de enero de 1943, el Ejército Rojo liberaba totalmente la ciudad de Leningrado después de 2 años, 4 meses y 5 días de brutal asedio nazi, tras el exterminio de hasta 2 millones de personas, 1 millón de civiles murieron de inanición y frío.
Esta cruda película rusa basada en los diarios de una joven soviética de Leningrado, Olga, muestra el infierno que vivió la población de la ciudad, que fue aislada del resto de la humanidad durante casi 3 años, llevándola a la edad de hielo y a sus habitantes a una época primitiva donde los primeros instintos de supervivencia se anteponían a la cordura.
El objetivo de Hitler realmente nunca fue ocupar la ciudad, sino asediarla hasta exterminarla y hacerla desaparecer, la bombardeó desde los alrededores con más de 150.000 misiles y 110.000 bombas incendiarias por puro sadismo.
Con la ayuda de los fascistas finlandeses y de los genocidas franquistas españolistas de la División Azul, los nazis bloquearon todas las entradas y las salidas de Leningrado, a principios de 1942, unas 100.000 personas morían en Leningrado al mes, la mayoría de hambre y frío.
En el peor momento del asedio, la población tuvo que sobrevivir comiendo carne de ratas, hirviendo cola para empapelar para obtener almidón, masticaban sus cinturones de cuero e incluso raspaban pegamento de los muebles para comer.
El duro frío del invierno soviético también se llevó la vida de miles y miles de personas, los residentes de Leningrado estaban asediados y por lo tanto no había combustible, estaban sin electricidad, sin calefacción, sin leña... y todo a más de -30 grados.
Más de 1 millón de soldados del Ejército Rojo murieron para romper el asedio de Leningrado en un sacrificio heroico para garantizar que la ciudad no cayera en manos de los nazis.
El Asedio a Leningrado es la cara cruda del fascismo, algo que parece que hoy la humanidad ha olvidado y vuelve a pedir "libertad" para los fascistas, tomando su inmundicia ideológica como una "idea diferente" que hay que respetar como cualquier otra.
Esta cruda película rusa basada en los diarios de una joven soviética de Leningrado, Olga, muestra el infierno que vivió la población de la ciudad, que fue aislada del resto de la humanidad durante casi 3 años, llevándola a la edad de hielo y a sus habitantes a una época primitiva donde los primeros instintos de supervivencia se anteponían a la cordura.
El objetivo de Hitler realmente nunca fue ocupar la ciudad, sino asediarla hasta exterminarla y hacerla desaparecer, la bombardeó desde los alrededores con más de 150.000 misiles y 110.000 bombas incendiarias por puro sadismo.
Con la ayuda de los fascistas finlandeses y de los genocidas franquistas españolistas de la División Azul, los nazis bloquearon todas las entradas y las salidas de Leningrado, a principios de 1942, unas 100.000 personas morían en Leningrado al mes, la mayoría de hambre y frío.
En el peor momento del asedio, la población tuvo que sobrevivir comiendo carne de ratas, hirviendo cola para empapelar para obtener almidón, masticaban sus cinturones de cuero e incluso raspaban pegamento de los muebles para comer.
El duro frío del invierno soviético también se llevó la vida de miles y miles de personas, los residentes de Leningrado estaban asediados y por lo tanto no había combustible, estaban sin electricidad, sin calefacción, sin leña... y todo a más de -30 grados.
Más de 1 millón de soldados del Ejército Rojo murieron para romper el asedio de Leningrado en un sacrificio heroico para garantizar que la ciudad no cayera en manos de los nazis.
El Asedio a Leningrado es la cara cruda del fascismo, algo que parece que hoy la humanidad ha olvidado y vuelve a pedir "libertad" para los fascistas, tomando su inmundicia ideológica como una "idea diferente" que hay que respetar como cualquier otra.