“El término «Descubrimiento de América por los navegantes españoles» es totalmente preciso, y más preciso que ninguno otro que hasta la fecha haya podido proponerse o utilizado. (…) Se dice que los marinos españoles no pudieron descubrir América porque antes que ellos ya lo habían hecho los propios americanos. Nada más torticero, engañoso y a la vez errado. La realidad es que los americanos no habían descubierto nada: los americanos vivían en América y basta, sin haber realizado ningún descubrimiento, no solo sin preguntarse cómo era el planeta en el que vivían o lo que había allende las aguas cuyas olas veían agitarse, sino sin ni siquiera conocer lo que había en su propio entorno más allá de lo que constituía su hábitat de supervivencia, ni menos aún las dimensiones y la forma del inmenso continente en el que su vida se desenvolvía. Algo en lo que los americanos, por cierto, no eran ni mejores ni peores que europeos o africanos, los cuales tampoco habían «descubierto» ni Europa ni África por el sólo hecho de «residir» en ellas.”