En fisiología y deporte, conocer estas rutas no es solo cultura general: es entender cómo tu cuerpo se adapta, se repara y mejora tras cada entrenamiento.
📌 Algunos ejemplos clave de la tabla:

Gluconeogénesis: cuando fabricas glucosa a partir de lactato, alanina o glicerol. Fundamental en ayunos o entrenos largos sin hidratos.
Proteogénesis: pura magia anabólica → fabricar proteínas musculares tras entrenar y comer.
Proteogénesis: pura magia anabólica → fabricar proteínas musculares tras entrenar y comer.
Mitogénesis: el cardio intenso o el HIIT disparan la creación de nuevas mitocondrias, tus “centrales energéticas”.
Angiogénesis: más capilares, más oxígeno, más rendimiento.
Osteogénesis: hueso nuevo gracias al impacto y la carga → base de prevención de lesiones.
Angiogénesis: más capilares, más oxígeno, más rendimiento.
Osteogénesis: hueso nuevo gracias al impacto y la carga → base de prevención de lesiones.
Esteroidogénesis: fabricar hormonas como testosterona o cortisol, vitales para recuperación y adaptación.
Cada tipo de “-génesis” es un proceso de adaptación. Si entrenas, comes y descansas de forma inteligente, tu cuerpo se convierte en un laboratorio de creación constante:
Cada tipo de “-génesis” es un proceso de adaptación. Si entrenas, comes y descansas de forma inteligente, tu cuerpo se convierte en un laboratorio de creación constante:
Glucosa para sobrevivir.
Proteínas para reparar.
Mitocondrias para resistir.
Hormonas para adaptarte.
👉 Por eso entrenar no es solo “quemar calorías”. Es activar génesis.
Proteínas para reparar.
Mitocondrias para resistir.
Hormonas para adaptarte.
👉 Por eso entrenar no es solo “quemar calorías”. Es activar génesis.
Generated by Thread Navigator
Press ⌘ + S to quick-export
