Que la arqueología no excava objetos, sino gestos, es es evidente en las huellas fosilizadas. Seis ejemplos de la arqueología del caminar:
1. Laetoli (Kenia), 3,7 millones de años. Huellas de tres australopitecus. La primera caminata bípeda de la historia.

2. Desierto de Nuevo México (EEUU). Niños y adolescentes paseando por la orilla de un lago. Quizá para bañarse en un verano cálido de hace 23.000 años.

3. Mungo (Australia). Hace 20.000 años un niño caminó, se paró, se dio la vuelta, se separó del grupo y después regresó corriendo con los demás. Quizá porque alguien lo llamó. Una historia ordinaria, atemporal. Humana.

4. Engare Sero (Tanzania). Más de 400 huellas fechadas entre 5.760 and 19.100 años. El conjunto más importante corresponde a un grupo de 14 mujeres. Probablemente salieron a cazar y recolectar. Mujeres que cantan, charlan y lo pasan bien juntas.

5. Ojo Guareña (Burgos, España) Pasos de una decena de personas que caminaro por la cueva en el Calcolítico, hace 4.200 años ¿Qué hacían allí? ¿Explorar? ¿Participar en un rito de paso? Las cuevas ejercen una fascinación irrestible. En la prehistoria igual que hoy.

6. Ladrillo romano de Lincoln (Reino Unido). Una huella de un bebé de entre uno y dos años dejada hace dos milenios. Podemos imaginar el placer del bebé plantando su pie en el barro fresco, la alegría de ver su huella.

Los gestos varían en cada cultura. Pero los cuerpos son universales. Y nos reconocemos en ellos. Caminar, pisar, explorar, correr. Ser humanos.

Aprovecho para celebrar mi record de errores tipográficos en un hilo.
Generated by Thread Navigator
Press ⌘ + S to quick-export
auto_awesome
Image exported!
Pro export renders embedded tweets & media at 2x Retina resolution.
Upgrade — $5 for 30 days