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Durante los últimos días, he estado viendo una serie de vídeos de Youtube muy críticos con la economía nacionalsocialista. La primera de estas críticas era sobre el desempleo que, aunque reconocían que había descendido considerablemente, lo achacaban a que el régimen concedía


generosas ayudas por casarse y que de esta forma se sacó a cientos de miles de mujeres del ámbito laboral, reduciendo así el desempleo. Además, a muchos judíos (menos del 1% de la población germana), directamente se les despidió o se les confiscaron sus negocios para que éstos

fueran ocupados por alemanes no judíos. Sin embargo, lo cierto es que en 1939, la mano de obra alemana alcanzó la increíble cifra de 24.500.000 de trabajadores masculinos, 14.600.000 de mujeres trabajadoras y 300.000 personas etiquetadas como “extranjeras y judíos”. La

participación en el mercado laboral de las mujeres alemanas en 1939 era más elevado que el alcanzado por Gran Bretaña y los Estados Unidos (Adam Tooze, The Wages of Destruction). También se afirma, que durante la última época de la República de Weimar (entre 1924 y 1929), la

economía germana creció más que durante todo el periodo nacionalsocialista. No obstante, según Maddison Project 2020, la renta per cápita creció el doble durante la era nacionalsocialista que en los años finales de la década de 1920, alcanzando la misma renta de 1929 en 1935 y

superándola en 2.000 dólares en 1939. Recordemos que USA no alcanzó la renta de 1929 hasta el año 1940. En estos vídeos de Youtube el tema de los salarios es pura demagogia, porque suelen escoger una renta al azar (1936), sin compararla con la de los años anteriores ni

posteriores (los salarios semanales reales, según T. Kirk, N. Ferguson y D. Petzina, durante la época nacionalsocialista crecieron un 20%). Estos documentales, también coinciden en señalar que en 1936, ya se puede considerar un éxito la economía alemana, pero sobre todo, gracias

al gasto militar. Sin embargo, según los datos aportados por T. Tsukamoto, J. P. Brunet y M. Launay, el gasto militar nazi hasta 1936 fue de 10.000 millones de marcos, es decir, una media anual del 4% del PIB (1933 (2%), 1934 (3,5%), 1935 (6%)), porcentaje similar al francés o al


británico y, por tanto, algo totalmente insuficiente para incentivar la economía. Cuando Hitler llega al gobierno, Alemania no tiene un ejército que asegure sus fronteras y, por este motivo, el Führer, una vez superada la crisis económica alemana, desea crear un ejército en tres

años de 1936 a 1938 (Nacionalsocialismo, Cesare Santoro), por este motivo crece considerablemente el gasto militar durante este periodo con una media anual del 11% del PIB (1936 (10%), 1937 (9,5%), 1938 (13,5%)). Muy escaso para una economía de guerra (por ejemplo, en 1940 los

gastos militares, tanto de Alemania como de Gran Bretaña, superaban el 50% del PIB), pero suficiente para crear un ejército que en 1936 no existía, aunque inferior al francés o al ruso. En diciembre de 1938, el gobierno nacionalsocialista acordó reducir el presupuesto militar

para el año 1939 en un 30% (“Takeshi Tsukamoto, Historia y Lógica de la Economía Nazi” y “World War II, The Definitive Visual History editado por DK publishing y prologado por Richard Holmes”), porque consideraban el objetivo militar cumplido, algo insólito en un régimen

“belicista” que, según estos documentales, estaba preparándose para la guerra. Otro factor muy criticado por los citados vídeos corresponde a la anexión de Austria en 1938, porque con este movimiento, el gobierno alemán se hacía con toda la industria y reservas de oro austriacas.

No obstante, lo cierto es que Austria experimentó un auge espectacular después de unirse al Reich alemán en marzo de 1938. La inversión, la producción industrial, la construcción de viviendas, el consumo, el turismo y el nivel de vida aumentaron rápidamente. Solo entre junio y

diciembre de 1938, el ingreso semanal de los trabajadores industriales austriacos aumentó un 9% y la tasa de desempleo cayó del 21,7% en 1937 al 3,2% en 1939. El PIB de Austria aumentó un 12,8% en 1938 y un asombroso 13,3% en 1939. (Evan Burr Bukey, Hitler's Austria). Por último,

acusan al régimen nacionalsocialista de sustentar su desarrollo económico con una elevadísima deuda pública, que hacía inevitable la guerra para poder así financiarla. Sin embargo, según R. Overy, S. Tohara y H. P. Willmott, la deuda pública germana ascendía al 32% del PIB en


1938, menor que la de USA que era del 43%, que la de Francia que era del 110% (Wikipedia) y que la de Gran Bretaña que superaba el 150% del PIB. Por tanto,


la situación de la deuda pública no tenía un carácter dramático y Alemania tenía mucho más margen de gasto que USA, Francia o Gran Bretaña que tenían una deuda superior.
