La reciente cumbre bilateral entre China y USA ha sido una especie de «performance», pero expresa muy bien la emergencia del hegemón chino ante un imperio yankee cada vez más decadente.
En el apretón de manos, Trump no pudo hacer su estúpida bravuconada con Xi Jinping; la distancia intelectual es muy grande y la comparación entre ambos es odiosa: el chino es ingeniero quÃmico y doctor en Derecho; el yankee, graduado en ciencias empresariales, pero también un payaso desquiciado y el capo de la Mafia Epstein.
Por otro lado, empleando un sÃmil ajedrecÃstico, podrÃamos decir que Xi juega esta partida con una profunda visión estratégica a largo plazo; Trump, en cambio, sólo es capaz de jugar tácticamente.
Nuestra generación llegará a ver cómo China se vengará de Occidente por haber sido humillada desde el siglo XIX. Aunque no sabemos si fue realmente Napoleón quien lo dijo, no podemos negar el cumplimiento hodierno de aquella vieja profecÃa: «China es un gigante dormido, pero, cuando despierte, el mundo temblará».
VIDEO
Generated by Thread Navigator
Press ⌘ + S to quick-export
