Se ha completado un proceso que ha durado décadas: la exclusión casi absoluta del sistema de cualquier rastro de heterodoxia.
Hubo una época en la que la singularidad parecía tener un pequeño lugar dentro del sistema, pero ha sido progresivamente arrinconada.
Nadie que tenga cierto éxito en determinados temas clave es completamente heterodoxo ni plantea soluciones radicales. Quien es elevado por el sistema ES, SIEMPRE, SISTEMA.
Y quien intenta modificar el sistema es expulsado fuera de sus márgenes, si es necesario con violencia: difamado cuando toca, ignorado si la difamación no surte efecto y, si consigue arrastrar peligrosamente a una masa crítica excesiva, eliminado.
Quien entra en este juego debe tenerlo claro: te dejarán quizá sobrevivir, pero NUNCA medrar excesivamente.
Deberás elegir entre éxito o verdad.
Generated by Thread Navigator
Press ⌘ + S to quick-export
