VIERNES SANTO
La muerte de Cristo en la cruz fue un acto voluntario de soberano amor oblativo y de obediencia al Padre, entregándose por nuestros pecados. Por lo tanto, también se sacrificó por amor al género humano; puso en práctica, de hecho, sus propias palabras: «Nadie puede tener amor más grande que dar la vida por sus amigos» (Jn 15, 13).
***********
«El descendimiento de la Cruz» (Rubens, 1612).

Generated by Thread Navigator
Press ⌘ + S to quick-export
