Aun así, la mayoría de la sociedad israelí se comporta como una masa putrefacta, aleccionada desde la cuna para odiar (recordemos las estadísticas: la gran mayoría apoyó el genocidio en Palestina).
Son el ejemplo más palmario de etnosupremacismo, exclusividad, mesianismo y deshumanización del otro (en este caso el gentil) hasta la justificación de la barbarie colectiva sin hacer distinciones, sin importarles la historia individual de cada persona muerta en el siniestro. Es fácil de hacer si no las consideran tan humanos como ellos.
Si los que han infectado la bandera española y el crucifijo al poner una estrella de David al lado no están sintiendo al menos disonancia cognitiva con esta bajada final de las caretas, son insalvables. Quizá algún día entiendan que son los que alimentan el terrorismo islamista que tanto odian. Y que VOX es LA MISMA MIERDA que PSOE, PP, IU o PODEMOS.
En esa misma categoría están los cristianos sionistas (quizá los seres más masoquistas, arrastrados e indignos del mundo), la mayoría de los cuales son también ya insalvables.
View Tweet
