En su escrito, padre, invoca al Doctor Eximius (Suárez) y al Padre Vitoria para dar "Títulos Justos" a una intervención, pero olvida el principio rector de la prudencia política tomista: las circunstancias alteran la moralidad del acto. Por eso, al aplicar mecánicamente los principios de la Escuela de Salamanca a la geopolítica actual, Ud. cae en una abstracción muy peligrosa. No dudo de su buena intención pero exiten tres objeciones fundadas en esa misma escolástica que usted cita:
1. Hay un vicio insalvable entre la Causa Eficiente y la 'Recta Intentio'. Francisco de Vitoria, en sus Relectiones De Indis, establece claramente que la guerra justa requiere Auctoritas Principis (Autoridad Legítima). Bien. Sin embargo, Santo Tomás añade una condición INDISPENSABLE: la Recta Intentio. Aquí la analogía con la Conquista falla estrepitosamente en este punto. Si nos enfocamos en la Recta Intentio por tanto, en el caso de Isabel la Católica, tenía como FIN la evangelización católica (orden sobrenatural). En cambio, el complejo militar-industrial estadounidense (la potencia que intervendría) tiene como FIN la depredación de recursos y la imposición de la democracia liberal (orden naturalista y anticristiano).
Usted dice: 'las acciones se analizan a la luz de los principios y no a partir de las personas'. Padre, esto es FALSO en política práctica. Si el cirujano es un carnicero borracho (el imperialismo moderno), aunque el principio de 'extirpar el tumor' (Maduro) sea bueno, la operación será un asesinato. Y Vitoria jamás justificaría entregar un pueblo católico (aunque tiranizado) a la servidumbre de una potencia democratista, herética, atea, agnóstica o protestante, bajo la excusa de 'liberación'.
2. Luego, su defensa incurre en una distorsión del principio de 'Defensa de los Inocentes'. Cita usted, padre, el título de intervención por 'tiranía y sacrificios humanos'. Bien. Para ser precisos Vitoria se refería a crímenes contra naturam (antropofagia ritual). Aquí estamos de acuerdo que el régimen venezolano del delincuente y santero Maduro es tiránico, pero olvida Ud. que extender el título de Vitoria para justificar cambios de régimen por potencias extranjeras crea un precedente que Suárez rechaza en su De Bello. Padre Javier, Suárez NIEGA que un soberano extranjero tenga jurisdicción para castigar crímenes en otro Estado a menos que estos le afecten directamente (ratio defensionis). En este caso, ¿desde cuándo el liberalismo norteamericano tiene jurisdicción moral universal delegada por Dios para juzgar tiranías, cuando él mismo sistema que impone promueve la tiranía del aborto y la ideología de género a escala global? ¡Que no se puede combatir a un tirano local abriéndole la puerta al Tirano Universal!
3. Finalmente, en su defensa fundamentada en el principio del "mal menor" y la "proporcionalidad", Santo Tomás en De Regno nos advierte con contundencia sobre los peligros de deponer a un tirano si la revuelta trae males mayores (scandalum). ¿Qué nos establece Vitoria aquí? que una guerra no es justa si daña a la Cristiandad o al bien común global más de lo que ayuda. ¿Acaso, padre, convertir a Venezuela en un protectorado 'vassal' (así como dirían los teóricos del America First) y sumirla en una guerra civil o en una ocupación que imponga la agenda 2030 (¡que viene en el paquete de ayuda humanitaria de USAID!) es realmente restaurar el "orden justo"? Le ruego pensarlo, padre. ¿Que la soberanía no es absoluta? ¡cierto! Pero recuerde Ud. que el Dominium es de derecho natural. Vitoria enseñó que 'el pecado mortal no impide el dominio civil'. Que Maduro es un desgraciado, una rata de dos patas, una alimaña, un ser despreciable, un perverso y un gobernante malvado, estamos de acuerdo. Pero eso no transfiere automáticamente la soberanía a Washington ni valida que un tercero también malvado, se apropie de la gestión del bien común.
Padre Javier, repito, no dudo de su buena intención, pero por favor, no bautice Ud. con agua bendita de Salamanca los tanques del liberalismo. La Escuela de Salamanca limitó el poder imperial, ¡no le dio un cheque en blanco! Usted está aplicando principios de la Cristiandad (donde existía una unidad de fe y fin-Dios) a la Modernidad (donde impera la voluntad de poder-con Dios arrancado del Altar). Liberar a Venezuela para entregarla a la órbita de la 'cultura de la muerte' occidental y de esencia anticristiana NO es una Cruzada, es UN CAMBIO DE TIRANO. Y como Ud. bien lo sabe, padre Javier: corruptio optimi pessima.
Abrazo en Cristo.
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