En 1983, un actor se presentó a una audición para una película de artes marciales. Cuando le preguntaron si sabía kárate, respondió ofendido: "Ustedes no necesitan un campeón de kárate. Necesitan un actor".
Y así nació el señor Miyagi: Pat Morita.
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Pat Noriyuki Morita nacía en California, el 28 de junio de 1932. A los dos años enfermó gravemente de una tuberculosis espinal, que lo mantuvo hospitalizado durante más de ocho años.

Tras probar una novedosa técnica, recuperó la movilidad y comenzó a tener una vida "normal", teniendo en cuenta que un agente del FBI lo acompañó desde el hospital hasta un campo de concentración en Arizona, donde había sido recluida su familia por ser japonesa.

Tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, los Morita abrieron un restaurante de comida china en un barrio negro al que acudían filipinos, negros y personas de todas las minorías posibles. Y todo regentado por japoneses. Y funcionó.

Durante esos años, gracias a su gran sentido del humor, Pat entretenía a los comensales y descubrió su vocación, la actuación, por lo que comenzó a obtener pequeños papeles, sobre todo cómicos.

Se trasladó a Los Ángeles y allí surgió una gran oportunidad: el casting para la legendaria Kárate Kid, pero por desgracia, los productores desistieron contratarlo apenas lo vieron.

Buscaban otro tipo de físico, más mayor, más imponente y que no fuera un cómico, ya que ese prejuicio le quitaría verosimilitud al personaje. Además, no sabía nada de kárate, por lo que fue rechazado.

Sin embargo, los productores seguían sin encontrar a su Miyagi, así que llamaron de nuevo a Morita, que tuvo que pasar cinco audiciones hasta que finalmente fue elegido.

Kárate Kid se estrenó el 22 de junio de 1984 y se convirtió inmediatamente en un éxito comercial, un fenómeno cultural y una de las películas más taquilleras del año.

A pesar de tener que competir con otras legendarias franquicias nacidas ese mismo año como Cazafantasmas, Terminator, Gremlins, Pesadilla en Elm Street o Indiana Jones, fue un boom mundial.

Sin saber kárate, Morita se convirtió en un icono del cine de artes marciales, obtuvo varios premios, fue nominado al Óscar y a los Globos de Oro y participó en las tres secuelas que se rodaron de Kárate Kid.

Morita fallecía el 24 de noviembre de 2005 tras pasar unos últimos años complicados, luchando contra su adicción al alcohol, mientras seguía buscando replicar el éxito del que había gozado en la década de 1980 y que nunca volvió a conseguir.

Los que le conocieron decían de él que era un ser humano excepcional que siempre buscaba hacer sentir bien a los que le rodeaban. Los que solo lo vimos en la pantalla, le recordaremos por muchas de sus maravillosas frases, pero sobre todo por una: "Dar cera, pulir cera"...

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