¿Sabías que hace más de 650 años una noble gallega fue coronada reina después de muerta? El rey de Portugal la desenterró para que los nobles que la habían traicionado le rindieran pleitesía. Su nombre era Inés de Castro, la reina cadáver de Portugal. Tira del hilo 🧵👇🏽👇🏽👇🏽

Inés de Castro nacía en el año 1325 en Monforte de Lemos, Lugo, en el seno de una noble familia gallega emparentada con los primeros reyes de Castilla.

En 1339, Inés llega a Portugal para servir como dama de compañía de Constanza de Castilla, futura esposa de Pedro I, hijo del Alfonso IV, rey de Portugal. Y pasó lo que tenía que pasar: Pedro se enamoró perdidamente de Inés.

En 1344, Alfonso IV, el padre de Pedro, intentó alejar a los amantes y envió a Inés a Alburquerque, en Badajoz, pero la distancia no los separó sino que hizo que su amor fuera todavía más intenso.

En 1349, la mujer de Pedro, Constanza, moría tras dar a luz a su hija María, circunstancia que el amante aprovechó para mandar llamar a Inés en contra de la orden de su padre.

Los tortolitos se instalaron en Coimbra para vivir juntos en el Monasterio de Santa Clara, tuvieron cuatro hijos y en 1351 solicitaron al Papa la dispensa para casarse, ya que eran primos, y según el Derecho Canónico no podían ser matrimonio, pero su petición fue rechazada.

El rey Alfonso temía que, si Inés se convertía en reina, pudiese ser peligroso para la corona y Portugal, así que el 7 de enero de 1355, mientras Pedro estaba de caza, decretó la ejecución de la gallega por tres caballeros de la corte portuguesa e Inés de Castro fue asesinada.

La muerte de su amada provocó que el príncipe Pedro iniciara una revuelta que sumió durante dos años a Portugal en una guerra civil, hasta que el rey Alfonso IV falleció y el príncipe se convirtió en rey de Portugal: Pedro I.

Y terrible fue su venganza. Lo primero que hizo fue ajusticiar a los asesinos de su amada. A uno de ellos le arranca en vida el corazón por el pecho, a otro por la espalda y el tercero logró huir a Aviñón, donde se encontraba la corte papal, y finalmente fue perdonado por Pedro.

Tras su terrible venganza, Pedro proclamó su matrimonio secreto como válido ante las cortes y coronó a Doña Inés como reina póstua de Portugal. Y es a partir de aquí donde se mezclan la tradición, la realidad y la leyenda.

Pedro ordenó construir un monumento fúnebre digno de su reina, en el Monasterio de Alcobaça. Cuando se acabó de construir exhumó el cadáver de Inés, enterrado hasta entonces en Coimbra, y con gran pomposidad lo hizo trasladar hasta Alcobaça, para coronarla como ella se merecía.

Para ello la sentó en el trono, la engalanó con las vestiduras reales y obligó, bajo pena de muerte, a todos los nobles y cortesanos del reino a que rindiesen los honores debidos, besando su mano momificada, a Inés de Casstro, reina de Portugal. Era el año 1361.


Tras la ceremonia de coronación se realizaron los funerales de Inés, depositando su cuerpo en Alcobaça, en una tumba de mármol blanco considerada una obra maestra del gótico, cerca de la cual hizo erigir Pedro su propia sepultura. No quería volver a estar lejos de su amada.

Cuando Pedro falleció, los dos reposaron enterrados uno frente al otro en esas tumbas. El rey quería que, llegado el día de la resurrección, cuando ambos cuerpos se levantaran de su lecho de muerte, lo primero que vieran fuera el rostro de su ser amado.

Y así fue como la gallega Inés de Castro se convirtió en reina consorte de Portugal y Algarve, la reina cadáver que ocupa, todavía hoy, un lugar muy importante en la historia de Portugal y que sigue siendo una fuente inagotable de inspiración artística y literaria.

Todo por el amor de un rey que amó a su reina más allá de la muerte y que convirtió a esta gallega en la única reina póstuma del mundo.

Si te ha gustado suscríbete a mi newsletter en ivanfernandezamil.com, sígueme y recuerda hacer RT del primer tuit para poder seguir escribiendo #LoshilosdeIVÁN.
Puedes hacerte con mis libros aquí: ivanfernandezamil.com/libros
Puedes hacerte con mis libros aquí: ivanfernandezamil.com/libros
View Tweet
Generated by Thread Navigator
Press ⌘ + S to quick-export
