En un campo de Illinois hay una casa que es un prodigio. Una joya transparente y revolucionaria. Tanto que su dueña llevó a juicio al arquitecto porque no se podía vivir dentro.
¿O fue por otra razón?
En #LaBrasaTorrijos de hoy, el culebrón de Mies y la señora Farnsworth.
🧵⤵️



(Se recomienda la lectura del hilo de hoy acompañada de la siguiente banda sonora).
open.spotify.com/track/78OJyMg7…
open.spotify.com/track/78OJyMg7…
Chicago, 1945. En una fiesta de la aristocracia intelectual de la ciudad se conocen una chica y un chico.
Porque esto es una historia de amor...aunque aún no sabemos de amor a qué.
Porque esto es una historia de amor...aunque aún no sabemos de amor a qué.
La chica tiene 42 años y es una nefróloga adinerada. Se llama Edith Farnsworth.
El chico tiene 59 y es uno de los mejores arquitectos de la historia, aunque en ese momento lleva 15 años sin construir y es esencialmente profesor universitario. Se llama Ludwig Mies Van der Rohe.
El chico tiene 59 y es uno de los mejores arquitectos de la historia, aunque en ese momento lleva 15 años sin construir y es esencialmente profesor universitario. Se llama Ludwig Mies Van der Rohe.


Nada más conocerse, la una queda prendada del carisma del otro y el otro queda prendado del vuelo intelectual de la otra.
En esa primera conversación, Farnsworth desliza su intención de construirse una futura casa donde retirarse. Obviamente, eso le levanta las orejas Mies.
En esa primera conversación, Farnsworth desliza su intención de construirse una futura casa donde retirarse. Obviamente, eso le levanta las orejas Mies.
"¿Una casa? ¿Cómo, dónde, y lo que es más importante, cuándo?"
Farnsworth quiere una casa para relajarse en una pradera de su propiedad a unas 50 millas de Chicago. Un casa donde sentirse segura, pero en medio de la naturaleza.
¿Y cuándo? Bueno, pues ya lo iremos viendo.
Farnsworth quiere una casa para relajarse en una pradera de su propiedad a unas 50 millas de Chicago. Un casa donde sentirse segura, pero en medio de la naturaleza.
¿Y cuándo? Bueno, pues ya lo iremos viendo.
—No, de "ya lo iremos viendo", nada. Yo te hago el diseño de la casa que lo vas a flipar. Una pasada, un prodigio de modernidad. Pero la tenemos que hacer rapidito porque en 1947 hay una exposición sobre mí en el MoMA y la casa tiene que estar.
—Bueno, vale, como tú quieras.
—Bueno, vale, como tú quieras.
Mies se debió tomar ese "como tú quieras" de manera absolutamente literal porque al poco le presento unas plantas de algo que solo podía haber salido de su mente.
Una caja de vidrio en medio del bosque con una planta tan diáfana que no había ni puertas.
Una caja de vidrio en medio del bosque con una planta tan diáfana que no había ni puertas.

La señora Farnsworth dice que vale, que guay, y Mies las presenta para la exposición del MoMA, donde aparece en la zona de "futuros proyectos".
Todo va viento en popa y, en 1950, comienza la construcción de la obra en una pradera junto al río Fox en Plano, Illinois.
Todo va viento en popa y, en 1950, comienza la construcción de la obra en una pradera junto al río Fox en Plano, Illinois.

Un año después, y una vez terminada la casa, Mies Van der Rohe hace entrega de las llaves a Edith Farnsworth.
¿Y todo eso que le dijo en su momento sobre que la casa iba a ser una pasada, un prodigio de modernidad, que iba a ser un oasis de privacidad naturaleza?
¿Y todo eso que le dijo en su momento sobre que la casa iba a ser una pasada, un prodigio de modernidad, que iba a ser un oasis de privacidad naturaleza?
Pues Mies Van der Rohe tenía razón: la Casa Farnsworth era (y es) una obra maestra.

La Casa Farnsworth es una casa absolutamente radical. Un horizonte flotando entre dos lajas de acero blanco, sujetas por ocho soportes que parece que no estén sosteniendo nada.
Como si allí no hubiese vidrios: solo aire. Solo luz. Solo la pradera atravesándolo todo.
Como si allí no hubiese vidrios: solo aire. Solo luz. Solo la pradera atravesándolo todo.




En esta imagen se ve cómo los forjados, al estar soldados solo a la cara interior de los soportes, PARECE QUE VAYAN A RESBALAR.
Pero no, solo es una filigrana constructiva. Un manierismo estético tan abstracto como delicadísimo.
Pero no, solo es una filigrana constructiva. Un manierismo estético tan abstracto como delicadísimo.

Y en otro manierismo casi barroco, la casa se separa de un suelo que no está asfaltado; los pilares nacen literalmente de la hierba o de la nieve.

Pero es más, no se separa de golpe, se separa siguiendo un gradiente. Primero, una plataforma a media altura, separada SIEMPRE por planos horizontales. Hasta los peldaños son solo planos horizontales.

Y después, el plano de la casa a 5 pies de altura. El que es siempre horizontal porque siempre se ve absolutamente horizontal.
¿Qué quiero decir con esto? Pues que, vista desde la pradera, el suelo de la casa NUNCA es una línea fugada. Da igual desde donde la mires.
¿Qué quiero decir con esto? Pues que, vista desde la pradera, el suelo de la casa NUNCA es una línea fugada. Da igual desde donde la mires.



Y cómo consigue Mies que siempre veamos el suelo de la casa como una línea del horizonte? Pues colocándola precisamente a la altura de nuestros ojos. Es decir, más o menos a 5 pies. Más o menos a 152 cm.
Es un prodigio, os lo dije.
Es un prodigio, os lo dije.

El interior es igualmente formidable. La sensación de que no estás en una casa, sino en una nube que ha bajado junto al río.
En un sueño.
En un sueño.




Así que, cuando Mies le entregó la casa a Edith, le dijo:
—Mira qué bonita. Es preciosa superpreciosa, verdad? Verdad que sí?
—Sí, sí, muy bonita. Cuánto has dicho que ha costado?
—73.000 dólares.
—¿CÓMORRR?
—73.000 machacantes.
—Pues eso te lo va a pagar Rita the Singer.
—Mira qué bonita. Es preciosa superpreciosa, verdad? Verdad que sí?
—Sí, sí, muy bonita. Cuánto has dicho que ha costado?
—73.000 dólares.
—¿CÓMORRR?
—73.000 machacantes.
—Pues eso te lo va a pagar Rita the Singer.
Efectivamente, la casa había costado 73.000 dólares de 1951, lo que viene a ser unos 800.000 dólares de hoy.
Que Farnsworth tenía pasta, pero es que el presupuesto inicial de la casa era de 33.000. Menos de la mitad.
Que Farnsworth tenía pasta, pero es que el presupuesto inicial de la casa era de 33.000. Menos de la mitad.
Generated by Thread Navigator
Press ⌘ + S to quick-export
