@EniorJimenez: Los celtas, francos, sajones, ...
@EniorJimenez
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Jun 24, 2026
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Los celtas, francos, sajones, suevos, godos, vikingos, eslavos, germanos, lituanos, letones, etc. ... en fin, los grupos étnicos europeos precristianos adoraban a los anímales, árboles y manantiales, se veían en brutales conflictos interétnicos constantes, practicaban la esclavitud de sus vecinos (esclavitud de blancos) y ofrecían sacrificios humanos a sus falsas deidades.
No tenían códices (es decir, libros; eran principalmente culturas orales con una alfabetización muy limitada), hospitales, universidades ni orfanatos. Eran polígamos, las mujeres tenían pocos o ningún derecho, y los padres podían abandonar (matar) a los hijos no deseados por puro capricho.
No existía la igualdad ante la ley.
No existían los derechos humanos inalienables.
La fuerza bruta y la codicia determinaban quién explotaba y quién era esclavizado.
Pero luego Cristo y Su Iglesia vino a occidente, y tomando lo mejor de Jerusalén, Atenas y Roma, civilizó a paganos, gente tan violenta como los indios mesoamericanos.
Lo que hizo grande a España, lo que hizo grande a Alemania, lo que hizo grande a Francia, lo que hizo grande a Inglaterra, Holanda y al resto de Europa, no fueron paganos meramente blancos, fueron Cristianos.
Esa es la fuente y el fundamento de su grandeza, no solo de Europa, sino de toda la Civilización Occidental.
No se trata de un elemento racial, es mucho más profundo que eso, es espiritual: aquellos pueblos y naciones que verdaderamente abracen al Cristo Crucificado y como nación son cristianizadas, serán iluminadas, saldrán de las sombras y prosperarán en todas sus dimensiones: espiritual, económica, científica, política, etc.
Occidente no construyó el Cristianismo, fue el Cristianismo que construyó a Occidente. Y si lo olvida, se convertirá en lo que era antes de que Cristo lo iluminará: un vil y brutal pagano.
Sin Cristo no hay Europa ni las Américas.
No tenían códices (es decir, libros; eran principalmente culturas orales con una alfabetización muy limitada), hospitales, universidades ni orfanatos. Eran polígamos, las mujeres tenían pocos o ningún derecho, y los padres podían abandonar (matar) a los hijos no deseados por puro capricho.
No existía la igualdad ante la ley.
No existían los derechos humanos inalienables.
La fuerza bruta y la codicia determinaban quién explotaba y quién era esclavizado.
Pero luego Cristo y Su Iglesia vino a occidente, y tomando lo mejor de Jerusalén, Atenas y Roma, civilizó a paganos, gente tan violenta como los indios mesoamericanos.
Lo que hizo grande a España, lo que hizo grande a Alemania, lo que hizo grande a Francia, lo que hizo grande a Inglaterra, Holanda y al resto de Europa, no fueron paganos meramente blancos, fueron Cristianos.
Esa es la fuente y el fundamento de su grandeza, no solo de Europa, sino de toda la Civilización Occidental.
No se trata de un elemento racial, es mucho más profundo que eso, es espiritual: aquellos pueblos y naciones que verdaderamente abracen al Cristo Crucificado y como nación son cristianizadas, serán iluminadas, saldrán de las sombras y prosperarán en todas sus dimensiones: espiritual, económica, científica, política, etc.
Occidente no construyó el Cristianismo, fue el Cristianismo que construyó a Occidente. Y si lo olvida, se convertirá en lo que era antes de que Cristo lo iluminará: un vil y brutal pagano.
Sin Cristo no hay Europa ni las Américas.
