Hi,👋 we have updated the app and fixed multiple bugs. We are lacking funds, request to free user not to use Adblock. Ads are non intrusive. 😊

@pobremillenial: Durante mucho tiempo, la histo...

@pobremillenial
15 views Apr 18, 2026
Advertisement

Durante mucho tiempo, la historia de las Bitcoin Treasury Companies parecía relativamente simple. Una empresa captaba capital, compraba bitcoin, emitía deuda o equity sobre esa base y ofrecía al mercado una forma amplificada de exposición al activo. Strategy llevó ese modelo más lejos que nadie. Strive, tras su nueva configuración de balance, parecía moverse en la misma dirección. Pero la aparición de STRC dentro de la ecuación de Strive sugiere que podríamos estar entrando en otra fase.

Media image

Porque esto ya no trata únicamente de poner una preferred encima de una tesorería de BTC. Lo sugerente es otra cosa, la posibilidad de que varias capas de instrumentos corporativos vinculados a Bitcoin empiecen a retroalimentarse entre sí. Strive anunció que compró 500.000 acciones de STRC por 50 millones de dólares, que elevó la reserva para el dividendo de SATA a 18 meses y que, a 9 de marzo de 2026, tenía aproximadamente 13.311 BTC. Eso ya no suena a una tesorería lineal. Suena a arquitectura.

Media image

La lectura inmediata es positiva. Si una empresa como Strive puede colocar parte de su caja en preferreds emitidas por otra tesorera, obtiene un activo con yield dentro del propio ecosistema Bitcoin-corporate. Eso mejora el tramo intermedio del balance, entre el efectivo puro, que rinde poco, y el BTC, que no paga cupón, aparece una capa híbrida capaz de ayudar a sostener dividendos, reservas y credibilidad de financiación. Desde ese ángulo, STRC no sería solo una inversión táctica, sino una pieza para estabilizar la maquinaria.

Pero la implicación más profunda está un nivel más abajo. Si una tesorera compra instrumentos emitidos por otra tesorera, y esos instrumentos sirven a su vez para apuntalar dividendos o reservas de su propio vehículo preferred, entonces el verdadero producto deja de ser únicamente el bitcoin en balance. El producto empieza a ser la arquitectura de capital sobre Bitcoin.

Y ahí es donde aparece la intuición más interesante, quizá estemos viendo el inicio de un sistema en el que unas tesoreras empiezan a alimentar a otras.

Pasamos de BTC a la financiarización del balance

El modelo original tenía una lógica fácil de entender. Captar capital. Comprar BTC. Emitir encima de ese activo. Repetir. La potencia narrativa era enorme porque convertía a Bitcoin en el centro del balance corporativo. Pero seguía siendo, en esencia, una relación relativamente directa entre mercado de capitales y compra spot de bitcoin.

Lo que cambia cuando aparecen instrumentos como STRC y SATA es que la cadena puede alargarse:

  • una empresa emite un instrumento preferente,
  • otra empresa del mismo universo lo compra y lo usa como reserva o soporte parcial de su propio dividendo,
  • ese soporte mejora la percepción de estabilidad de su pasivo,
  • esa mejor percepción le facilita financiarse,
  • esa nueva financiación puede terminar en más BTC,
  • ese BTC refuerza la narrativa del conjunto.
  • En ese circuito, cada capa financiera puede contribuir indirectamente a sostener la siguiente. Ya no hay solo una relación entre inversor y tesorera. Empieza a haber una relación entre tesoreras, preferreds, reservas y capacidad de emisión.

    Eso se parece, al menos en espíritu, a una forma de “shadow banking” alrededor de Bitcoin corporativo. No porque sea necesariamente opaco, sino porque la creación de potencia financiera deja de descansar solo en el activo base y pasa a depender de instrumentos emitidos dentro del propio sistema.

    ¿Qué implicaría esto para Bitcoin?

    Para Bitcoin, la primera consecuencia potencial es bastante clara, más demanda indirecta y más persistente.

    Hasta ahora, la demanda corporativa de BTC dependía de que cada tesorera pudiera emitir capital o deuda en condiciones razonables. Pero si además aparece una capa de preferreds y activos de yield comprados por otras tesoreras, el sistema gana grados de libertad. Una empresa puede no solo comprar BTC, también puede comprar un instrumento de otra compañía que, a su vez, ayuda a sostener una estructura que terminará comprando más BTC. El efecto final sobre el activo puede ser parecido aunque el canal sea más complejo.

    La segunda implicación es sobre la oferta circulante efectiva. Si más compañías utilizan el mercado de capitales para convertir capital financiero en BTC inmovilizado en balance, una porción creciente del suministro queda absorbida por entidades cuya lógica no es vender, sino refinanciar, emitir por encima y seguir acumulando. Esa es una diferencia importante frente a otros tenedores más oportunistas, una tesorera no necesita monetizar el BTC si todavía puede monetizar la estructura de capital construida alrededor del BTC. Esa distinción puede volver la oferta disponible aún más rígida.

    La tercera implicación es la reflexividad del precio. Si sube Bitcoin, mejora el valor implícito y la credibilidad del conjunto. Si mejora la credibilidad, bajan fricciones de financiación. Si baja la fricción de financiación, aumenta la capacidad de comprar más BTC. Y si varias tesoreras empiezan a comprar activos emitidos por otras tesoreras, esa reflexividad deja de ser solo vertical dentro de una empresa y empieza a ser horizontal entre balances.

    Por tanto no solo tendríamos empresas apalancando Bitcoin. Podríamos tener una red de vehículos donde Bitcoin apalanca estructuras que, a su vez, ayudan a comprar más Bitcoin.

    Esto resuelve, al menos parcialmente, uno de los grandes límites del modelo. El balance de una tesorera pura suele tener dos extremos, caja y BTC. La caja protege pero rinde poco. El BTC tiene enorme convexidad, pero no paga nada. Los instrumentos preferred introducen una tercera capa de rendimiento contractual, narrativa de estabilidad y posibilidad de empaquetar riesgo para públicos distintos. En el caso de Strive, la compañía explicó que elevó la cobertura del dividendo de SATA hasta más de 19 años combinando bitcoin, STRC y caja, y que amplió la reserva específica para ese pago con una mezcla de efectivo y STRC. Ese lenguaje ya es el de una mesa de arquitectura financiera, no solo el de una empresa que compra bitcoin.

    Eso es precisamente lo que puede hacer al modelo más potente. Una tesorera no necesita depender siempre del mismo tipo de emisión si aprende a combinar common, preferred, convertibles, reservas de yield y BTC. Cuanto más amplio sea el menú de pasivos colocables, más resiliente parece la capacidad de acumulación.

    Y sin embargo, justo ahí nace también el problema.

    El “infinite money glitch” puede ser real o una ilusión de estabilidad

    La hipótesis optimista es evidente, varias tesoreras crean un ecosistema de instrumentos que se sostienen mutuamente, distribuyen el riesgo por capas, atraen distintas clases de inversor y prolongan el ciclo de acumulación de BTC durante años.

    La hipótesis pesimista también es evidente, lo que parece diversificación puede ser, en realidad, una nueva forma de concentración y contagio.

    Si el ingreso de una preferred emitida por una tesorera empieza a respaldar la preferred emitida por otra, el sistema gana eficiencia, pero también gana circularidad. En un entorno benigno, esa circularidad puede parecer brillante. En un entorno adverso, puede revelar que varias capas dependían de una misma variable, confianza en el BTC, acceso a mercado y capacidad de refinanciación.

    Ese es el punto clave. El “glitch” no sería dinero infinito, sería duración y confianza recicladas dentro del mismo ecosistema.

    Mientras el mercado acepte los instrumentos cerca del par, como hoy ocurre con STRC alrededor de 100 dólares, la rueda puede girar con bastante limpieza. Pero si una de esas piezas pierde precio, liquidez o capacidad de colocación, la aparente solidez del conjunto puede deteriorarse más rápido de lo que parece.

    ¿Qué pasaría si MSTR empezara a vender preferentes a otras tesoreras y todas compraran BTC?

    Pasaría algo muy importante, Bitcoin dejaría de ser solo un activo de tesorería para convertirse en el colateral narrativo y económico de una red intercorporativa.

    En el escenario alcista, eso podría tener cuatro efectos.

    El primero sería una aceleración de la demanda marginal de BTC. No porque cada dólar emitido compre bitcoin directamente, sino porque parte de los balances corporativos se reconfigurarían para soportar nuevas emisiones y nuevas compras de BTC a través de un circuito más sofisticado.

    El segundo sería una reducción adicional del free float real. Más BTC encerrado en balances de largo plazo significa menos oferta disponible para el mercado spot.

    El tercero sería una mayor elasticidad del precio al alza. Si la oferta líquida cae mientras aumenta una demanda estructural financiada desde mercado de capitales, pequeños desequilibrios pueden traducirse en movimientos de precio desproporcionados.

    Y el cuarto sería una expansión del múltiplo narrativo. El mercado ya no valoraría solo “cuánto BTC tienes”, sino “qué arquitectura puedes levantar sobre ese BTC”. En ese mundo, la prima podría desplazarse desde el activo base hacia la capacidad de ingeniería financiera.

    Pero en el escenario bajista, el reverso también es claro.

    Si cae Bitcoin con fuerza, o si se encarece la financiación, o si el mercado exige más prima para mantener preferreds de tesoreras, la rueda puede invertir su sentido. Lo que antes servía como reserva de dividendos podría perder valor de mercado. Lo que parecía cobertura duradera podría mostrarse más frágil. Y lo más delicado, una tensión en una tesorera podría transmitirse a otra si ambas están enlazadas por instrumentos en balance.

    Ahí Bitcoin no solo sufriría por menor demanda marginal. Sufriría además por un cambio en la percepción del modelo treasury completo.

    La paradoja de todo esto es que podría ser muy alcista para Bitcoin y, al mismo tiempo, introducir una fragilidad nueva en su periferia financiera.

    Alcista, porque cada capa adicional de capital estructurado puede aumentar la potencia de compra y absorber más oferta.

    Frágil, porque cuanto más se complique el edificio, menos dependerá solo del precio spot y más dependerá de spreads, liquidez, refinanciación, paridad de preferreds y confianza intercorporativa.

    Bitcoin, como activo, seguiría siendo el núcleo escaso. Pero alrededor suyo podría estar naciendo algo distinto, un sistema de instrumentos que intenta convertir esa escasez en flujo, en dividendo, en duration y en capacidad renovada de emisión.

    Ese sistema puede amplificar brutalmente la presión compradora.

    O puede convertirse en la próxima fuente de contagio.

    La tesis correcta, por ahora

    Por eso creo que la mejor forma de formular esta idea no es como conclusión cerrada, sino como pregunta estratégica:

    ¿Estamos viendo el nacimiento de una capa de “capital recursivo” entre Bitcoin Treasury Companies, donde unas tesoreras empiezan a sostener a otras y donde la verdadera innovación ya no es tener BTC, sino construir una arquitectura de financiación sobre balances que a su vez compran BTC?

    Si la respuesta es sí, las implicaciones para Bitcoin son enormes. Más demanda estructural, menos oferta líquida, más reflexividad, más sensibilidad del precio a cualquier entrada neta de capital.

    Pero también una advertencia igual de importante, cuanto más éxito tenga esa arquitectura, más necesario será entender no solo el BTC por acción, sino también la calidad del pasivo, la circularidad entre vehículos y la dependencia del sistema respecto a condiciones de mercado favorables.

    Porque el “infinite money glitch” quizá no sea infinito.

    Quizá solo funcione mientras nadie necesite comprobar dónde termina realmente el colateral y dónde empieza la confianza.

    Si quieres saber como me expongo a esto personalmente, suscríbete aquí.

    Actions
    Visual Editor Carousel Maker NEW
    Update Thread
    What You Can Do
    • Download as PDF
    • Save to Notion
    • Export as Markdown
    • Visual Editor
    • LinkedIn & Instagram Carousel Maker
    Create Free Account

    Includes 7-day Premium trial

    Advertisement