El padre Pierre al-Rahi es, además de un héroe, un mártir; ha sido...

Sospecho que el ejército de Israel no buscaba neutralizar a Hezbolá con este ataque al indefenso pueblo de Qlayaa, de mayoría católica maronita, el cual había manifestado su clara neutralidad. Creo, más bien, que se quería dar un «escarmiento» a los cristianos, pues cada vez somos más los que condenamos las acciones sanguinarias y terroristas de Netanyahu y de su socio «colaboracionista» Donald Trump, sobre todo en relación a la aniquilación de Gaza y, ahora, a la guerra ilegítima contra Irán.
En fin, el padre Pierre se entregó voluntariamente a la muerte, pues era bien consciente del inevitable riesgo que suponía no evacuar su pueblo; pese a esto, se mantuvo firme y dignamente, alegando que él y las familias de Qlayaa no portaban armas, sino «bondad, amor y oración».
Murió «en acto de servicio», o sea, socorriendo a unos heridos graves por un ataque anterior.
In pace vivat.
