@EniorJimenez: Demasiado evangélico judaizado...
@EniorJimenez
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Nov 01, 2025
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Demasiado evangélico judaizado/sionista reclamando ser protestante reformado. En aras de la verdad histórica, aquí el último sermón que Martín Lutero entregó el día lunes 15 de febrero de 1546 como su última advertencia de despedida:
«He estado aquí predicándoles durante un tiempo, pero ahora es hora de volver a casa, y tal vez nunca vuelva a predicarles. Más que cualquier otro grupo, todavía tienen a los judíos en su tierra, que causan grandes estragos.
Son nuestros enemigos declarados; no cesan de blasfemar contra nuestro Señor Jesucristo; llaman ramera a la Virgen María e hijo de ramera a Cristo. A nosotros los Cristianos nos llaman impostores y abortos, y si pudieran matarnos a todos, lo harían con mucho gusto. Y a menudo lo hacen, especialmente aquellos que dicen ser médicos, este es el arte que han dominado.
Puesto que nosotros sabemos que lo hacen, no debemos tolerarlo. Pues si tolero en medio de mí a alguien que calumnia, blasfema y maldice a mi Señor Jesucristo, entonces me convierto en partícipe de esos pecados.
Sin embargo, queremos mostrarles amor cristiano y orar para que se conviertan y reciban al Señor. A este deberían honrar más que a nosotros, que al fin y al cabo es su pariente según la carne, de la verdadera descendencia de Abraham, de quien ellos se jactan; aunque temo que la sangre judía se ha diluido y se ha vuelto impura con el pasar del tiempo.
Primero, deben invitarlos a convertirse al Mesías y luego, a bautizarse, para que la gente vea que hablan en serio. Pero si no lo hacen, no los podemos tolerar. Si alguien se niega a hacerlo, no duden de que es un judío incorregible que no cesará de blasfemar contra Cristo, de aprovecharse de ustedes y, si puede, de matarlos.
Sin embargo, si se convierten, renuncian a la usura y reciben a Cristo, entonces los consideraremos con gusto como nuestros queridos hermanos.
Esta es la última advertencia que quería darles, como su compatriota: que no participen en los pecados de ellos. Este es mi buen consejo, tanto a los magistrados como a sus súbditos. Si los judíos se convierten a nosotros y cesan su blasfemia, y cualquier otra cosa que nos hayan hecho, con gusto los perdonaremos. Pero si no, no debemos tolerarlos ni soportarlos entre nosotros.»
Que quede claro:
El sionismo evangélico es una novedad moderna, resultado de la herejía dispensacionalista del siglo XIX. Ningún reformador protestante enseñaría jamás que los judíos incrédulos son «los elegidos de Dios» en virtud de su etnia, mucho menos, legitimaría el judaísmo talmúdico como una religión verdadera, cuando de hecho, es la antítesis de la santa Fe Cristiana, la religión de los fariseos. En este sentido, al igual que todos los padres de la Iglesia, creían que la Iglesia es el pueblo escogido de Dios, y que los judíos que no se convierte, no solamente están bajo maldición de Dios, pero además, son un peligro a los sociedades cristianas, pues por medio de la usura, el subterfugio, y la promoción del vicio, corrompen nuestros valores Cristianos.
Los "sionistas cristianos", queridos amigos, son herejes: no veneran al Cristo Crucificado, sino a los anticristos que lo crucificaron.
«He estado aquí predicándoles durante un tiempo, pero ahora es hora de volver a casa, y tal vez nunca vuelva a predicarles. Más que cualquier otro grupo, todavía tienen a los judíos en su tierra, que causan grandes estragos.
Son nuestros enemigos declarados; no cesan de blasfemar contra nuestro Señor Jesucristo; llaman ramera a la Virgen María e hijo de ramera a Cristo. A nosotros los Cristianos nos llaman impostores y abortos, y si pudieran matarnos a todos, lo harían con mucho gusto. Y a menudo lo hacen, especialmente aquellos que dicen ser médicos, este es el arte que han dominado.
Puesto que nosotros sabemos que lo hacen, no debemos tolerarlo. Pues si tolero en medio de mí a alguien que calumnia, blasfema y maldice a mi Señor Jesucristo, entonces me convierto en partícipe de esos pecados.
Sin embargo, queremos mostrarles amor cristiano y orar para que se conviertan y reciban al Señor. A este deberían honrar más que a nosotros, que al fin y al cabo es su pariente según la carne, de la verdadera descendencia de Abraham, de quien ellos se jactan; aunque temo que la sangre judía se ha diluido y se ha vuelto impura con el pasar del tiempo.
Primero, deben invitarlos a convertirse al Mesías y luego, a bautizarse, para que la gente vea que hablan en serio. Pero si no lo hacen, no los podemos tolerar. Si alguien se niega a hacerlo, no duden de que es un judío incorregible que no cesará de blasfemar contra Cristo, de aprovecharse de ustedes y, si puede, de matarlos.
Sin embargo, si se convierten, renuncian a la usura y reciben a Cristo, entonces los consideraremos con gusto como nuestros queridos hermanos.
Esta es la última advertencia que quería darles, como su compatriota: que no participen en los pecados de ellos. Este es mi buen consejo, tanto a los magistrados como a sus súbditos. Si los judíos se convierten a nosotros y cesan su blasfemia, y cualquier otra cosa que nos hayan hecho, con gusto los perdonaremos. Pero si no, no debemos tolerarlos ni soportarlos entre nosotros.»
Que quede claro:
El sionismo evangélico es una novedad moderna, resultado de la herejía dispensacionalista del siglo XIX. Ningún reformador protestante enseñaría jamás que los judíos incrédulos son «los elegidos de Dios» en virtud de su etnia, mucho menos, legitimaría el judaísmo talmúdico como una religión verdadera, cuando de hecho, es la antítesis de la santa Fe Cristiana, la religión de los fariseos. En este sentido, al igual que todos los padres de la Iglesia, creían que la Iglesia es el pueblo escogido de Dios, y que los judíos que no se convierte, no solamente están bajo maldición de Dios, pero además, son un peligro a los sociedades cristianas, pues por medio de la usura, el subterfugio, y la promoción del vicio, corrompen nuestros valores Cristianos.
Los "sionistas cristianos", queridos amigos, son herejes: no veneran al Cristo Crucificado, sino a los anticristos que lo crucificaron.
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Yo cito a los padres de la Iglesia católica.
Yo cito los concilios ecuménicos.
Yo cito a los reformadores protestantes.
Yo cito las Sagradas Escrituras.
No invento las cosa a solas.
Usted, en cambio, recurre a ataques personales, eres ignorante de la tradición e historia de la iglesia, y crees que el cristianismo se reduce a las "solas", y para colmo, como buen sionista (porque eso es lo que realmente eres), dices "shalom".
Con costo conoces la historia de tu propia lengua española, menos las lenguas bíblicas. Eres sin duda, el resultado del cáncer que tiene al evangelicalismo actual bajo un profundo hechizo, las fábulas judaicas de Darby.
Te crees reformado, cuando esta levadura te tiene deformado teniendo más celo por los anticristos que por Cristo y su santa Iglesia.
Suerte.
Yo cito los concilios ecuménicos.
Yo cito a los reformadores protestantes.
Yo cito las Sagradas Escrituras.
No invento las cosa a solas.
Usted, en cambio, recurre a ataques personales, eres ignorante de la tradición e historia de la iglesia, y crees que el cristianismo se reduce a las "solas", y para colmo, como buen sionista (porque eso es lo que realmente eres), dices "shalom".
Con costo conoces la historia de tu propia lengua española, menos las lenguas bíblicas. Eres sin duda, el resultado del cáncer que tiene al evangelicalismo actual bajo un profundo hechizo, las fábulas judaicas de Darby.
Te crees reformado, cuando esta levadura te tiene deformado teniendo más celo por los anticristos que por Cristo y su santa Iglesia.
Suerte.
