@nxturfreund: ㅤ𝑆𝑒𝑠𝑒𝑛𝑡𝑎 𝑑𝑖́𝑎𝑠 𝑑𝑒 𝑎𝑢𝑠𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎....
@nxturfreund
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Apr 09, 2026
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𝑆𝑒𝑠𝑒𝑛𝑡𝑎 𝑑𝑖́𝑎𝑠 𝑑𝑒 𝑎𝑢𝑠𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎.
──────────── 〈 𝚖𝚘𝚗𝚘𝚛𝚘𝚕 𝙸𝙸𝙸 〉
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𝑆𝑒𝑠𝑒𝑛𝑡𝑎 𝑑𝑖́𝑎𝑠 𝑑𝑒 𝑎𝑢𝑠𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎.
──────────── 〈 𝚖𝚘𝚗𝚘𝚛𝚘𝚕 𝙸𝙸𝙸 〉
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𝐷𝑢̈𝑠𝑠𝑒𝑙𝑑𝑜𝑟𝑓, 𝟷𝟼 𝑑𝑒 𝑓𝑒𝑏𝑟𝑒𝑟𝑜 𝑑𝑒 𝟸𝟶𝟸𝟻.
Dos meses después del accidente Ulrich caminaba solo por las calles vacías, con las manos las tenía metidas en los bolsillos de su abrigo y la cabeza baja. La fría noche de febrero lo envolvía mientras sus +
Dos meses después del accidente Ulrich caminaba solo por las calles vacías, con las manos las tenía metidas en los bolsillos de su abrigo y la cabeza baja. La fría noche de febrero lo envolvía mientras sus +
3
+ pasos resonaban sobre el pavimento húmedo.
El tiempo, pensaba, no había hecho nada por aliviar su dolor.
Sesenta y dos días.
Sesenta y tres.
¿Qué más daba?
El pensamiento lo rondaba como un eco constante. El 19 de diciembre parecía estar grabado en +
El tiempo, pensaba, no había hecho nada por aliviar su dolor.
Sesenta y dos días.
Sesenta y tres.
¿Qué más daba?
El pensamiento lo rondaba como un eco constante. El 19 de diciembre parecía estar grabado en +
4
+ su mente, como un punto fijo en un mar de días que se sucedían sin cambiar nada. Los demás le decían que debía seguir adelante, que el tiempo lo curaría, pero para Ulrich, el tiempo no lo curaba, solo lo empujaba a seguir caminando, sin saber exactamente hacia dónde.
A +
A +
5
+ cada paso, el barrio le era familiar, pero al mismo tiempo ajeno. Las casas con luces encendidas, las sombras que se proyectaban en las ventanas, las risas que llegaban desde el interior de alguna que otra vivienda. Todo seguía como siempre, pero en su interior, él se sentía +
6
+ atrapado en el pasado, en el mismo día, en el mismo dolor.
Cruzó frente a la panadería donde su madre solía comprar pan cada domingo. Se detuvo un momento, mirando la tienda vacía. Las memorias le golpeaban como si el tiempo no hubiera pasado, como si ella aún +
Cruzó frente a la panadería donde su madre solía comprar pan cada domingo. Se detuvo un momento, mirando la tienda vacía. Las memorias le golpeaban como si el tiempo no hubiera pasado, como si ella aún +
7
+ estuviera allí, eligiendo el pan que llevaba siempre. Luego, pasó por la tienda donde su padre se quejaba del precio de los productos, y aunque podía verlo claramente, la imagen era borrosa.
Están ahí, pero no están.
Nunca estarán más.
Al llegar a la avenida, +
Están ahí, pero no están.
Nunca estarán más.
Al llegar a la avenida, +
8
+ se detuvo a observar los coches que pasaban a gran velocidad, dejando detrás una estela de luces rojas. Se quedó mirando, intentando visualizar su coche entre ellos. Pensaba en lo que habría sido, en un mundo donde nunca hubieran tenido ese accidente. En un mundo donde, en +
9
+ lugar de estar él solo en la calle a esas horas, ellos estarían allí, discutiendo sobre trivialidades, riendo por alguna tontería.
Pero no.
Ulrich suspiró, y sin saber por qué, siguió caminando, un pie frente al otro, como si el simple acto de moverse pudiera +
Pero no.
Ulrich suspiró, y sin saber por qué, siguió caminando, un pie frente al otro, como si el simple acto de moverse pudiera +
10
+ aliviar algo de su vacío. Como si pudiera escapar aunque no sabía a dónde iba, ni qué estaba buscando.
Sus pasos lo llevaron más lejos de lo que había planeado. No es que tuviera realmente un destino en mente, pero ahora las calles que lo rodeaban le resultaban aún más +
Sus pasos lo llevaron más lejos de lo que había planeado. No es que tuviera realmente un destino en mente, pero ahora las calles que lo rodeaban le resultaban aún más +
11
+ frías, más ajenas. La ciudad seguía con vida, aunque en esa parte del barrio apenas se viera alguna silueta moviéndose detrás de las cortinas iluminadas.
El aire nocturno le quemaba la piel, pero no se molestó en ajustarse el abrigo.
Sus pies lo guiaron hasta un +
El aire nocturno le quemaba la piel, pero no se molestó en ajustarse el abrigo.
Sus pies lo guiaron hasta un +
12
+ parque pequeño, uno al que solía ir de niño. En verano, su madre lo llevaba allí con su hermana, se sentaban en la hierba mientras su padre leía el periódico en un banco cercano. Casi podía escuchar el eco de sus risas en el viento, pero cuando parpadeó, solo encontró el +
13
+ crujido de las ramas desnudas mecidas por el viento.
Se dejó caer en uno de los bancos, apoyó los codos en las rodillas y hundió el rostro en sus manos.
No recordaba la última vez que había llorado.
No es que no sintiera la necesidad, pero con los días, +
Se dejó caer en uno de los bancos, apoyó los codos en las rodillas y hundió el rostro en sus manos.
No recordaba la última vez que había llorado.
No es que no sintiera la necesidad, pero con los días, +
14
+ las semanas, se había dado cuenta de que las lágrimas no cambiaban nada. Había pasado la fase en la que despertaba creyendo que todo había sido un mal sueño. Ahora simplemente se despertaba, hacía lo que tenía que hacer y, cuando su existencia se le hacía insoportable, +
15
+ salía a caminar.
Se quedó así por varios minutos, sintiendo el frío filtrarse a través de su ropa, dejando que el vacío se acomodara en su pecho como un huésped indeseado pero familiar.
Finalmente, se enderezó y miró hacia el cielo. Apenas se distinguían algunas +
Se quedó así por varios minutos, sintiendo el frío filtrarse a través de su ropa, dejando que el vacío se acomodara en su pecho como un huésped indeseado pero familiar.
Finalmente, se enderezó y miró hacia el cielo. Apenas se distinguían algunas +
16
+ estrellas entre las nubes. Por un instante, se preguntó si sus padres estarían en algún lugar allá arriba, viéndolo. Si podían verlo así. Sabrían lo mucho que los extrañaba.
El viento sopló con más fuerza, y él cerró los ojos. Inspiró hondo, sosteniendo el aire en +
El viento sopló con más fuerza, y él cerró los ojos. Inspiró hondo, sosteniendo el aire en +
17
+ sus pulmones unos segundos antes de soltarlo lentamente.
Luego, sin pensarlo demasiado, se levantó y volvió a caminar.
Ulrich caminaba sin rumbo, con las manos metidas en los bolsillos, sintiendo cómo el frío se filtraba a través de su abrigo. Su aliento formaba +
Luego, sin pensarlo demasiado, se levantó y volvió a caminar.
Ulrich caminaba sin rumbo, con las manos metidas en los bolsillos, sintiendo cómo el frío se filtraba a través de su abrigo. Su aliento formaba +
18
+ pequeñas nubes blancas frente a su rostro antes de desvanecerse en la noche.
El parque quedó atrás, y con él, los recuerdos que no dejaban de perseguirlo. Pero eso no significaba que su mente estuviera en silencio. No podía recordar la última vez que lo +
El parque quedó atrás, y con él, los recuerdos que no dejaban de perseguirlo. Pero eso no significaba que su mente estuviera en silencio. No podía recordar la última vez que lo +
19
+ estuvo.
Giró en una calle estrecha, donde las farolas titilaban con luz intermitente. Por un momento, pensó en regresar a casa. No porque quisiera, sino porque no veía sentido en seguir caminando sin rumbo. Pero cada vez que imaginaba el silencio de su habitación, el +
Giró en una calle estrecha, donde las farolas titilaban con luz intermitente. Por un momento, pensó en regresar a casa. No porque quisiera, sino porque no veía sentido en seguir caminando sin rumbo. Pero cada vez que imaginaba el silencio de su habitación, el +
20
+ peso en su pecho se hacía más insoportable.
Seguir adelante.
Eso era lo que todos le decían.
Pero nadie le decía cómo.
Pasó junto a una tienda de 24 horas y se detuvo frente a la puerta de cristal, observando el interior. Un empleado con cara de fastidio +
Seguir adelante.
Eso era lo que todos le decían.
Pero nadie le decía cómo.
Pasó junto a una tienda de 24 horas y se detuvo frente a la puerta de cristal, observando el interior. Un empleado con cara de fastidio +
21
+ organizaba estantes de golosinas, mientras una mujer mayor pagaba en la caja. La escena era tan normal, tan cotidiana, que casi lo irritó.
Empujó la puerta y entró.
El sonido de la campanilla sobre la puerta rompió el débil murmullo del lugar y caminó por los +
Empujó la puerta y entró.
El sonido de la campanilla sobre la puerta rompió el débil murmullo del lugar y caminó por los +
22
+ pasillos sin prestar demasiada atención a lo que había en ellos. No tenía hambre ni sed, pero la simple idea de estar en un lugar con luz, con personas, aunque fueran desconocidas, le resultaba… ¿más fácil? No estaba seguro.
Terminó en la sección de bebidas, mirando +
Terminó en la sección de bebidas, mirando +
23
+ sin ver la hilera de botellas alineadas en los estantes. Su mirada se detuvo en una en particular: Whisky.
Sus padres no bebían mucho, pero su padre solía tomar un vaso en ocasiones especiales. “Un buen whisky siempre es para celebrar o para olvidar”, le decía con una +
Sus padres no bebían mucho, pero su padre solía tomar un vaso en ocasiones especiales. “Un buen whisky siempre es para celebrar o para olvidar”, le decía con una +
24
+ media sonrisa.
¿Qué sería esto para él?
¿Celebración? No.
¿Olvido? Ojalá fuera tan fácil.
Extendió la mano, dudando por un segundo, pero terminó tomando la botella. Se dirigió a la caja sin decir nada, el cajero apenas le dedicó una mirada aburrida mientras +
¿Qué sería esto para él?
¿Celebración? No.
¿Olvido? Ojalá fuera tan fácil.
Extendió la mano, dudando por un segundo, pero terminó tomando la botella. Se dirigió a la caja sin decir nada, el cajero apenas le dedicó una mirada aburrida mientras +
25
+ pasaba el código de barras y le decía el precio. Ulrich pagó, tomó la bolsa y salió de la tienda.
El frío lo recibió de inmediato y se quedó de pie en la acera por un momento, sosteniendo la bolsa en una mano a la vez que sentía el peso de la botella. Luego volvió a +
El frío lo recibió de inmediato y se quedó de pie en la acera por un momento, sosteniendo la bolsa en una mano a la vez que sentía el peso de la botella. Luego volvió a +
26
+ caminar.
Las calles estaban desiertas a esa hora, solo algunas farolas parpadeaban con luz intermitente. No tenía claro hacia dónde iba, pero eso tampoco importaba. En realidad, nada parecía importar.
El sonido de sus propios pasos era lo único que rompía el +
Las calles estaban desiertas a esa hora, solo algunas farolas parpadeaban con luz intermitente. No tenía claro hacia dónde iba, pero eso tampoco importaba. En realidad, nada parecía importar.
El sonido de sus propios pasos era lo único que rompía el +
27
+ silencio. Pasó junto a una fila de edificios apagados, sus ventanas reflejaban la tenue iluminación de la calle. En una de ellas, una televisión encendida mostraba una película antigua y una silueta estaba sentada frente a la pantalla, ajena a todo lo demás. Alguien, en algún +
28
+ lugar, seguía con su vida.
Pero él no.
Apretó la botella dentro de la bolsa de papel y siguió adelante.
Las calles comenzaron a abrirse y el lejano murmullo de los coches se hizo más fuerte. Pronto, vio la silueta metálica del puente peatonal elevándose +
Pero él no.
Apretó la botella dentro de la bolsa de papel y siguió adelante.
Las calles comenzaron a abrirse y el lejano murmullo de los coches se hizo más fuerte. Pronto, vio la silueta metálica del puente peatonal elevándose +
29
+ sobre la carretera principal. Se detuvo al pie de las escaleras y lo observó.
Había pasado por allí tantas veces. Cuando era niño, su madre lo tomaba de la mano para cruzar sin que corriera peligro y cuando era adolescente, lo usaba como atajo para llegar más +
Había pasado por allí tantas veces. Cuando era niño, su madre lo tomaba de la mano para cruzar sin que corriera peligro y cuando era adolescente, lo usaba como atajo para llegar más +
30
+ rápido a casa después de salir con amigos.
Ahora estaba allí por razones muy distintas.
Respiró hondo y subió los escalones, sintiendo cómo cada uno lo alejaba un poco más del suelo firme. El viento soplaba más fuerte allí arriba. Al llegar a la mitad del puente, se +
Ahora estaba allí por razones muy distintas.
Respiró hondo y subió los escalones, sintiendo cómo cada uno lo alejaba un poco más del suelo firme. El viento soplaba más fuerte allí arriba. Al llegar a la mitad del puente, se +
31
+ apoyó en la barandilla y miró hacia abajo.
Los coches pasaban veloces bajo él, dejando estelas de luz que se desvanecían en la distancia. No había nadie más allí, solo el murmullo constante del tráfico y el silbido del aire helado colándose entre las rendijas de la +
Los coches pasaban veloces bajo él, dejando estelas de luz que se desvanecían en la distancia. No había nadie más allí, solo el murmullo constante del tráfico y el silbido del aire helado colándose entre las rendijas de la +
32
+ estructura metálica.
Sostuvo la botella con una mano temblorosa y la llevó a sus labios. El whisky ardió en su garganta, pero no lo suficiente. No lo suficiente para borrar el nudo en su pecho. No lo suficiente para acallar el pensamiento que, en los últimos días, +
Sostuvo la botella con una mano temblorosa y la llevó a sus labios. El whisky ardió en su garganta, pero no lo suficiente. No lo suficiente para borrar el nudo en su pecho. No lo suficiente para acallar el pensamiento que, en los últimos días, +
33
+ había comenzado a sonar más fuerte en su cabeza.
¿Y si simplemente… terminara aquí?
Inspiró hondo y dejó que el aire frío llenara sus pulmones. Todo era tan fácil desde esta altura. Un solo paso. Un solo movimiento. Y el peso de todo lo que cargaba desaparecería +
¿Y si simplemente… terminara aquí?
Inspiró hondo y dejó que el aire frío llenara sus pulmones. Todo era tan fácil desde esta altura. Un solo paso. Un solo movimiento. Y el peso de todo lo que cargaba desaparecería +
34
+ en un instante.
Cerró los ojos.
Se imaginó el impacto y el golpe seco contra el asfalto, el sonido de los frenos chirriando demasiado tarde y la gente deteniéndose, mirando, tal vez gritando su nombre sin siquiera saber quién era. Tal vez por fin se sentiría +
Cerró los ojos.
Se imaginó el impacto y el golpe seco contra el asfalto, el sonido de los frenos chirriando demasiado tarde y la gente deteniéndose, mirando, tal vez gritando su nombre sin siquiera saber quién era. Tal vez por fin se sentiría +
35
+ libre.
Pero entonces, otra imagen lo golpeó.
Su madre, con las manos en la masa del pan, sonriéndole. Su padre, sentado en la mesa, hojeando el periódico, bromeando con su tono seco de siempre. Su hermana, pequeña, aferrándose a su brazo cuando tenía miedo de la +
Pero entonces, otra imagen lo golpeó.
Su madre, con las manos en la masa del pan, sonriéndole. Su padre, sentado en la mesa, hojeando el periódico, bromeando con su tono seco de siempre. Su hermana, pequeña, aferrándose a su brazo cuando tenía miedo de la +
36
+ tormenta.
Si lo hacía, ¿qué quedaría de ellos?
Todo lo que tenían ya había desaparecido. Sus risas, sus voces, sus planes. Si él también se iba, ¿abandonaría también a su hermana?
Abrió los ojos de golpe y sintió su corazón latir con fuerza.
No.
No acabaría +
Si lo hacía, ¿qué quedaría de ellos?
Todo lo que tenían ya había desaparecido. Sus risas, sus voces, sus planes. Si él también se iba, ¿abandonaría también a su hermana?
Abrió los ojos de golpe y sintió su corazón latir con fuerza.
No.
No acabaría +
37
+ así.
Apretó los dientes y lanzó la botella con toda su fuerza contra el pavimento. El cristal estalló en mil pedazos y el líquido ámbar se esparció como un charco oscuro entre las luces rojas y blancas de los coches.
Se quedó allí, jadeando, los nudillos +
Apretó los dientes y lanzó la botella con toda su fuerza contra el pavimento. El cristal estalló en mil pedazos y el líquido ámbar se esparció como un charco oscuro entre las luces rojas y blancas de los coches.
Se quedó allí, jadeando, los nudillos +
38
+ blancos sobre la barandilla. El viento seguía golpeándolo, la noche seguía fría, el vacío en su pecho seguía allí. Pero no se movería.
No esta vez.
Se giró lentamente y bajó del puente, un pie tras otro, como si cada paso fuera una pequeña victoria sobre la +
No esta vez.
Se giró lentamente y bajó del puente, un pie tras otro, como si cada paso fuera una pequeña victoria sobre la +
39
+ sombra que había intentado arrastrarlo.